Escasos movimientos en el primer día sin el cepo
Según la cotización promedio de agencias y bancos que da el BCRA, la devaluación fue de 30%. Prat Gay: Faltaron compradores.
La primera jornada sin cepo cambiario transcurrió ayer con mayor normalidad a la esperada y con muy escasas operaciones, dado que recién al mediodía bancos y casas de cambio estuvieron operativos, tras recibir las instrucciones del Banco Central. En realidad, no hubo exactamente un solo dólar, algo que seguramente irá sucediendo en los próximos días si se mantiene la tranquilidad del mercado.Ayer, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, remarcó que el dólar mayorista cerró a 13,38 pesos, lo que implica una devaluación de 26,56 por ciento, la mayor para un solo día desde 2002, pero muy cercana a la habilitada por Axel Kicillof en enero de 2014.En cambio, por la mañana bien temprano, arbolitos vendían en Buenos Aires a 14,55, lo que significaba devaluación cero respecto del dólar paralelo del día anterior, pero una depreciación del orden del 32,4 por ciento del dólar oficial del miércoles. El Banco Nación apareció luego ofreciendo a la venta a 13,95, lo que implica una devaluación del 29,95 por ciento respecto del oficial del miércoles, pero una apreciación del peso del cuatro por ciento respecto de la última cotización paralela. Según el Banco Central, en el promedio de casas de cambio y bancos se vendió a 14. Esto implica una devaluación de prácticamente 30 por ciento.Hacia el mediodía se podía comprar y vender divisas electrónicamente a través de los bancos.En tanto, los bancos todavía no habían actualizado las tasas de interés, cuya alza habilitó anteayer el Banco Central al pagar hasta 38 por ciento por los pesos que le prestan los bancos.Prat Gay se mostró satisfecho por el desarrollo del primer día. "Estamos muy tranquilos porque siempre creímos que empresas y público tenía más dólares de los que necesitaban. No hubo compradores", sostuvo Prat Gay en diálogo con periodistas en el Palacio de Hacienda. De todas formas, Prat Gay advirtió: "No fue un día normal porque todavía los bancos se estaban acomodando al nuevo sistema y adecuando a las normativas del Banco Central". Además, precisó que el volumen operado en el mercado mayorista fue de sólo 45 millones de dólares, de lo cuales apenas 28 fueron aportados por las cerealeras, tras lo que enfatizó que "no se pudieron vender dólares porque no hubo demanda".El ministro aclaró que si bien el Gobierno adoptará una política de flotación sucia, el Banco Central no especificará cuáles serán el techo ni el piso de ese rango. Y afirmó: "De todas maneras la comodidad la vamos a tener cuando podamos bajar la inflación".Ante el señalamiento de economistas sobre la falta de un plan fiscal para evitar que el Banco Central deba seguir emitiendo para sostener al Tesoro, pidió tiempo. "Hace sólo cuatro días hábiles que estoy en el cargo. Estamos trabajando para eso y ya lo vamos a presentar", enfatizó. De hecho, indicó que se enviará un proyecto al Congreso para revisar el Presupuesto del año 2016. La noticia es que el Banco Central no intervino ayer vendiendo ni comprando divisas. Y, por primera vez en mucho tiempo, las reservas bajaron apenas 14 millones de dólares (quedaron en 24.142 millones de dólares y habían perdido en diciembre un promedio de 146 millones diarios), pese a que ayer muchas monedas en las que están nominadas reservas del BCRA cayeron frente al dólar, obligando a un ajuste a la baja de 81 millones de dólares.En tanto, las acciones argentinas en Wall Street tuvieron fuertes alzas, encabezadas por un 7,8 por ciento de Cresud.Ayer tampoco operaron los mercados de futuro del Mercado a Término de Rosario (Rofex), que quedó a la espera de una autorización de la Comisión Nacional de Valores. Desde el 1° de diciembre está interrumpida esa operación.En tanto, el Banco Central precisó que la liberación total de los pagos pendientes a operaciones embarcadas de importación comenzará a hacerse efectiva en junio de 2016.La autoridad monetaria corrigió la información que ofreciera el miércoles a última hora respecto de los plazos y montos establecidos en el cronograma de pagos a importadores, en el que se consignaba a julio –y no junio, como finalmente se dispuso– como el mes en el que se liberaban los desembolsos.

