Entre números concretos y especulaciones a futuro
La pelea municipios-provincia-Nación tiene varios componentes.
Juan Schiaretti estaba en un acto en la Casa Rosada y, mientras esperaba que entrase Mauricio Macri, un miembro del gabinete le susurró al oído: "'Gringo', no te pelees tanto con Ramón". Y el gobernador le replicó en el mismo tono de murmullo: "No me puedo pelear porque no es de mi categoría". La anécdota llegó a oídos del intendente de Córdoba Ramón Mestre a los pocos minutos de producida y este le respondió a su informante: "Yo supe lo que sufrió mi viejo con el karma de ser el que perdió después de 16 años de gobiernos radicales; por eso entiendo los nervios de Juan, que pone en riesgo la continuidad peronista de 20 años".Cuánto de real, cuánto de ficticia, cuánto de especulación hay en la pelea que involucra a las administraciones municipales, la Provincia y la Nación, es la gran incógnita a despejar. Sin descartar que pueda tener un poco de cada uno de los componentes.El tema es que la batalla se libra a todos los niveles, golpe por golpe, como se suele decir en el boxeo. Va desde el protocolo en los actos inaugurales hasta el reparto de lamparitas de luz. No obstante, los duros cruces en la mayoría de los casos tienen que ver con el reclamo de fondos millonarios, se están dando en cada vez más frentes e involucran a las principales espadas de los tres niveles de gobierno en pugna. Entre avales y ruidos El planteo de los intendentes contra Schiaretti ha tenido el explícito aval de los legisladores nacionales de Cambiemos y del propio jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, lo que llevó al gobernador a explicitar que su relación con el Gobierno federal es con el propio Macri. La clásica respuesta "hablo con el dueño del circo, no con…"Pero parece que esa aceitada sintonía entre el Presidente y el gobernador está teniendo inesperados cortocircuitos. Por caso, el acuerdo entre la Anses y la Provincia para financiar parcialmente el déficit de la Caja de Jubilaciones parecía encaminado y esta semana se frustraron las negociaciones por diferencias de montos. Los que manejan la negociación reconocieron que hay cuestiones técnicas en el cálculo del déficit, pero que el ruido de la tensa relación política se coló en el medio y complicó las cosas.En la Provincia, sostienen que cuando lleguen los fondos nacionales, se regularizará la situación con los municipios. Mientras tanto, ante el abroquelamiento de los intendentes de Cambiemos arropados por funcionarios nacionales, Schiaretti sigue la lógica de su antecesor José Manuel de la Sota respecto de quebrar esos frentes y seducir a los intendentes supuestamente declarados como opositores.Muchos de ellos vienen desde hace muchos años jugando a tantas puntas como sea posible, con lo cual el que los cuente como propios debería tener alguna dosis de prevención. Ellos dicen que van a cada lugar donde puedan conseguir algo.En tal sentido, no hay que perder de vista que esta pelea por los fondos es concreta y con números puestos en la mesa, pero la especulación respecto de lo que cada uno aspira está presente en todos los movimientos.

