Entre la obligación y la presencia espontánea
En la convocatoria hubo personas que fueron por obligación y muchos militantes espontáneos. Los testimonios de la gente.
No son más de las dos y un puñado de recolectores esperan que llegue la murga del Surbac para ingresar con todo hasta el predio, donde por entre las grietas del aparato partidario y gremial algunos esperan saludar a la Presidenta. "No estamos acá por Cristina. Estamos porque nuestro gremio está con Moyano y él está con Cristina. Es una cadena. Es la verdad", dice Javier. En el otro extremo está Antonio Rodríguez (79), jubilado de Villa El Libertador. "Vengo a agradecer, no a pedir. A Cristina la veo bien, es una mujer inteligente, con fuerza", dice bajo la banda oficial de León Gieco y Mercedes Sosa.Hay también una veintena de mujeres de Tucumán, con patitos como sombrero, y dicen que es por el intendente de su localidad natal, Alberdi, que se llama Luis "Pato" Campo. Con el tono de voz que ganó como docente, Elena Gómez (54), ya jubilada, ametralla en dos segundos que están acá gracias al jefe municipal, al gobernador José Alperovich y su esposa. Que vinieron en Traffic y que siempre acompañan los actos oficiales de todo el norte.Más tarde, José Quinteros dice que está acá porque es oyente de Radio Nacional. Vino desde Santa María de Punilla y en Colón al 800 se juntó con otros seguidores como India Ortiz, de Bialet Massé, para legar en un colectivo facilitado por el intendente villamariense Eduardo Accastello. Desde Villa Las Rosas, llegaron en auto Ricardo Peña, Nancy Castillo y Guadalupe (22), con una postura política que definen de izquierda. "Los jóvenes la necesitamos mucho a la compañera", dice la chica. Desde Alta Gracia, Tatiana Poluyán de Lupi y su hijo Julián Lupi (27). "Vengo con toda el alma a apoyarla", dice la mujer, que no tiene militancia.

