En un eventual balotaje, Massa espera el respaldo de Mestre
El exintendente de Tigre mantiene una buena relación con el intendente de Córdoba. Massa cree que disputará la presidencia con Scioli en la segunda vuelta, y para esa instancia confía en tener el apoyo del radicalismo cordobés.
Por ahora, las encuestas le sonríen. Eso le otorga cierto margen a Sergio Massa para construir a nivel nacional la estructura política del Frente Renovador, la fuerza con la cual competirá el año próximo en la carrera por la sucesión de la presidenta Cristina Fernández. Pero sus operadores aseguran que a Massa no lo deja tranquilo estar al frente de los sondeos de opinión, a un año y medio de las elecciones presidenciales. Por eso tiene una estrategia para cada distrito del país, y Córdoba no es la excepción. Massa no tiene hoy en esta provincia un referente destacado de su espacio, y por ahora sólo coquetea con el intendente Ramón Mestre.La semana pasada, cuatro peronistas cordobeses que están cerca del delasotismo, pero no son optimistas respecto del proyecto presidencial del gobernador José Manuel de la Sota, se reunieron en Buenos Aires con uno de los principales operadores de Massa.Con sorpresa, escucharon la estrategia que el exintendente de Tigre tiene para Córdoba: Massa está convencido de que el sucesor de Cristina Fernández saldrá del balotaje, en el que participarán los dos candidatos presidenciales más votados en la primera vuelta electoral. Ve a Scioli como su rival en esa segunda votación. Para esa instancia decisiva, Massa espera contar con el respaldo de Mestre y el radicalismo cordobés."Mestre no se irá del radicalismo y respaldará a la fórmula de su partido en la primera vuelta. Pero Massa no tiene dudas de que el radicalismo cordobés jugará con él, en un eventual balotaje, si tiene que enfrentar a Scioli", argumentó el veterano dirigente bonaerense peronista, hoy massista. No existe ningún pacto entre Massa y Mestre. Los mestristas no quieren ni hablar de política, cuando tienen tantos problemas en la gestión.No obstante, el dirigente de Tigre confía en la buena relación que cultivó con el intendente capitalino. Considera que, ante la eventualidad de tener que elegir entre él y Scioli, el radicalismo cordobés jugará por su candidatura. Armado complicado Los operadores massistas admiten que es difícil perforar en Córdoba a la estructura del PJ que comanda De la Sota. Massa cree que el gobernador sostendrá su aspiración presidencial hasta que la realidad se la tumbe, para luego acordar con Scioli. El exintendente de Tigre no tiene dudas de que el mandatario bonaerense será el candidato del acuerdo entre los K y el PJ tradicional.En Córdoba, las encuestas del Frente Renovador ubican a Massa primero, seguido por Scioli y, muy cerca, Mauricio Macri. De la Sota estaría lejos hasta en su propio territorio. Para los massistas, este dato echa por tierra el sueño presidencial del gobernador, que para ellos se apagará para acordar con Scioli y buscar su reelección en Córdoba.Las encuestas también marcan que, junto a Macri, Massa es el aspirante presidencial que más capas sociales atraviesa. Por eso, el exintendente de Tigre apuesta fichas en todo el arco ideológico, aunque en menor medida en el progresismo, al que ubica más cercano a los K y al Frente Amplio Progresista de Hermes Binner.Massa le reconoce al PJ su capacidad para retener votos. Por eso, su plan es tratar de captar adhesión en otros sectores, en especial entre radicales disconformes con los permanentes vaivenes de sus dirigentes nacionales.Massa es joven, pero tiene una dilatada carrera política e hizo un curso acelerado para entender al PJ, al cual respeta como poderosa herramienta electoral. Por eso dice que no confía tanto en las encuestas.Comenzó su militancia en la Ucedé, en la cual llegó a presidir la juventud en la provincia de Buenos Aires. Ya como un dirigente influyente en el espacio que fundó Álvaro Alsogaray, fue uno de los que más impulsó la alianza del liberalismo con el PJ, en el esplendor del menemismo.Massa dio sus primeros pasos en el PJ de la mano del inefable Luis Barrionuevo, hasta convertirse en hombre de confianza de Eduardo Duhalde, quien durante su presidencia lo puso al frente de la Anses.La historia reciente es más conocida. Con Néstor Kirchner en la Casa Rosada, Massa siguió al frente de la Anses. En el primer mandato de Cristina Fernández, saltó a la Jefatura de Gabinete, cargo en el que duró apenas un año. Fue eyectado por el matrimonio K, acusado de traidor, cuando en las elecciones legislativas de 2009, en Tigre, la lista que lideró Kirchner sacó 14 puntos menos que la boleta que encabezó la esposa de Massa. Convertido en el enemigo a vencer por el kirchnerismo, Massa trata de sumar de todos lados y ve a Mestre como un potencial aliado, para un eventual balotaje.

