En el peor momento y sin señales
Las necesidades de la Provincia para capturar billetes frescos chocan con uno de los peores momentos en los mercados y también con las presiones salariales de los gremios estatales. Daniel Alonso.
Mientras los técnicos del Banco de Córdoba sondeaban el miércoles las chances para el debut (frustrado) de las Letras del Tesoro, el ministro de Finanzas, Ángel Elettore, participaba de una reunión del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal, encabezada por su par nacional, Amado Boudou. Los primeros terminaron resignados, sin demasiado margen para atajar las ráfagas de la crisis financiera que frustraron, por ejemplo, casi la mitad de la colocación de deuda de Alemania. Con ese panorama, la ofertas de tasas para las Letes cordobesas se fueron a las nubes, aun cuando el cielo es el mercado local.Las necesidades de la Provincia para capturar billetes frescos chocan con uno de los peores momentos en los mercados y también con las presiones salariales de los gremios estatales. El telón de fondo sigue siendo la ignorancia de la Casa Rosada por los envíos para la Caja de Jubilaciones y obras públicas.Esta vez, fue Elettore quien experimentó en carne propia la dimensión del mutismo kirchnerista. Vaya paradoja: en el órgano que vigila la conducta fiscal de las provincias, donde estas deben rendir cuentas, la Nación nada dice de sus compromisos incumplidos.Se argumentará que ese no es el ámbito formal, pese a que el cuerpo fue creado, entre otras cosas, para "alcanzar consensos que permitan lograr un salto cualitativo en la calidad de la gestión pública". Pero ni siquiera hubo un cruce de palabras o alguna pista. Y eso que, además de Boudou, también estuvieron el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y la encargada de las relaciones con las provincias, Nora Fraccaroli, uno de los enlaces habituales que tienen los funcionarios locales.A 15 días del fin de una gestión y el inicio de otra, Córdoba sigue atrapada en el peor momento de los mercados y sin señales de la Nación por la deuda que, cuando cierre el año, trepará a 1.700 millones de pesos.

