Empleo de calidad, una agenda impostergable
El debate sobre cómo dar impulso a la ocupación de calidad en la Argentina será un tema central para los próximos años.
El debate sobre cómo dar impulso a la ocupación de calidad en la Argentina será un tema central para los próximos años.
Esa fue la conclusión primaria que surgió ayer de la exposición de Jorge Vasconcelos, investigador jefe del Ieral, durante el almuerzo de la Fundación Mediterránea.
Un dato preocupante que señaló el especialista fue la ralentización que viene sufriendo la creación de empleo en el país: mientras entre 2003 y 2007 el promedio de la creación de empleo tuvo un crecimiento del 9,7 por ciento; a partir de ese año, la suba promedio interanual es de sólo 1,6 por ciento, nivel en el que se mantendría ese indicador hasta 2011.
En relación a las causas que provocaron esa baja, Vasconcelos enumeró: la suba de los costos laborales, la crisis internacional, el agotamiento de la capacidad ociosa en las industrias, y la incertidumbre que genera una inflación anual del orden del 25 por ciento.
El economista indicó que el 20 por ciento de la población empleada en el país, está hoy con problemas en la calidad del empleo. Recordó que el país, en las últimas décadas, ha ido dejando agendas claras para ser tratadas en los años siguientes: en los \'90 había que hacer frente sí o sí al problema de la hiperinflación que dejó los \'80; a principios del nuevo siglo hubo que hacer frente, de manera irremediable, al altísimo nivel de desempleo arrastrado por los \'90,; ahora -dijo-, el mandato radica en la capacidad de la economía para crear empleo de calidad.
Otro punto en el que puso especial atención el investigador jefe del Ieral fue la evolución de las exportaciones. "Hubo dos datos contundentes que marcaron la última década: tuvimos los precios internacionales de nuestros productos más altos de la historia y tuvimos un alto precio del dólar en relación a nuestros precios internos. Con esto, Argentina debería haber tenido una performance espectacular en las exportaciones, sin embargo, lejos de eso, las estadísticas muestran que se mantuvieron estancadas en su participación mundial" (ver gráfico).
Entre 2000 y 2008, Brasil saltó de una participación del 0,8 al 1,3 por ciento en el total de exportaciones mundiales; Chile, que comenzó por debajo de la Argentina, hoy tiene la misma participación que nuestro país; y Argentina, en todo el período, se mantuvo estancada en torno al 0,5 por ciento.
En ese lapso, la participación en las ventas externas de sectores clave como agricultura, manufacturas, pesca y minería no varió. "No hubo un cambio estructural en la economía pese a este escenario beneficioso, eso no es bueno, la economía necesita que estos sectores se expandan por encima del crecimiento general de la economía" remarcó.
Al respecto, Vasconcelos sostuvo que para promover exportaciones no importa tanto cuál sea el valor actual del dólar, sino el valor que se espera de aquí a 10 años. "Para desarrollar un modelo exportador se necesitan instrumentos para que el país pueda sostener la competitividad de las exportaciones de un modo genuino, no con el Banco Central comprando dólares", aseguró.

