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El PJ celebra las idas y vueltas del armado opositor

El peronismo está convencido de que sólo una alianza de tres (UCR-PRO-Frente Cívico) pondría en riesgo su continuidad en el poder. La división de la UCR, por ahora, imposibilita un acuerdo que incluya a los tres partidos opositores.

17 de enero de 2015 a las 12:01 a. m.
El PJ celebra las idas y vueltas del armado opositor

El peronismo cordobés tiene las dificultades propias de un partido que hace 15 años ejerce el poder. A esto se suma que su jefe político –José Manuel de la Sota– decidió jugar a nivel nacional. Sin embargo, el oficialismo celebra por anticipado una ayuda que viene desde la otra orilla: parece que la oposición se presentará dividida, como ocurrió en las últimas dos elecciones provinciales. Mientras una parte del radicalismo sigue negociando un frente opositor con el macrismo y el juecismo, el intendente Ramón Mestre ya decidió: su partido acordará con el PRO, pero no con el Frente Cívico.Los radicales aliancistas aseguran que Mestre quedó aislado en esa posición.Pero el mestrismo tiene mayoría en el congreso provincial del partido y el respaldo de gran parte de los intendentes.Los jefes comunales del interior tienen una larga historia de desencuentros con Oscar Aguad y Mario Negri, los radicales impulsores de un frente opositor que incluya al juecismo.A través de Daniel Salibi y Daniel Arzani –dos de los radicales con mejor llegada al Gobierno provincial– los intendentes enviaron un mensaje sin medias tintas: sólo si Mestre es el candidato a gobernador pegarán las elecciones municipales con la provincial.Los intendentes dejaron claro que si la fórmula provincial es encabezada por Aguad o Juez, desdoblarán los comicios locales, como ya lo hicieron en 2007 y 2011. Esto dejaría un terreno fértil para que el PJ continúe en el poder.El mes próximo será decisivo para el eventual acuerdo opositor. El radicalismo deberá zanjar sus diferencias en la estrategia electoral. Algunos aliancistas han dejado trascender una postura extrema: romper el partido. Pero nadie cree que la sangre llegará al río.Una posibilidad cierta es que haya una interna, si es que Mestre decide jugar como candidato a gobernador y Aguad mantiene esa misma aspiración. Los mestristas no le temen a una interna. Consideran que con el respaldo de los intendentes y el supuesto escaso apoyo que Aguad recogería en el interior, sería un "trámite" la pulseada con el diputado nacional. Aunque, por lo bajo, los mestristas admiten que una interna "a cara de perro" con Aguad generaría una profunda división en el partido. Heridas difíciles de subsanar en los tiempos acotados del calendario electoral que se avecina. A Mestre no le sonríen las encuestas, pero siente que tiene fortaleza interna para imponer condiciones en su partido. Un radical que no adhiere a ninguno de las dos sectores en pugna dio un pronóstico sobre cómo puede resolverse esta disputa. "Ramoncito (por Mestre) terminará jugando por su reelección como intendente, pero condicionará la fórmula provincial. Aceptará que la encabece Aguad, acompañado por el macrista (Héctor) Baldassi, pero sin Juez", aseguró el dirigente. No obstante, Aguad ha dicho en privado que no será candidato si no tiene chances concretas de ganar. El diputado considera que eso está directamente relacionado con una alianza que incluya al macrismo y a Juez.El otro escenario es si Mestre decide ser candidato a gobernador. Sus íntimos dicen que hoy esa es una probabilidad muy concreta.En este caso, no habrá chances de negociar con Juez y esto pondrá a Mauricio Macri en una encrucijada: decidir con quién jugará en la elección provincial.Los mestristas intuyen que Macri se inclinará por la UCR, porque no querrá perder la estructura provincial del partido para fiscalizar la elección presidencial.Como sea, los opositores no encuentran el camino para el consenso, situación que beneficia al PJ, que también tiene sus bemoles, más allá de las apariencias.El oficialismo tiene desprendimientos que podrían complicarlo. Eduardo Accastello lanzó su candidatura a gobernador por fuera del partido. Olga Riutort amaga con jugar por adentro, pero acordó con Sergio Massa, una decisión que el delasotismo no le perdonará. Otra duda es Martín Llaryora. El exministro de Industria y Comercio quiere participar en la interna peronista, pero intentará imponer condiciones para competir. Es poco probable que se exponga a enfrentar a toda la estructura del partido si De la Sota decide jugar con Juan Schiaretti.Incógnitas que sobrevuelan en el PJ, que por ahora se conforma con celebrar el desaguisado opositor.