El personal, en la agenda desde la primera semana
Con todo, la gestión Mestre acaba de dar vuelta, al menos desde la enunciación pública –luego se verá si también en los hechos–, la lógica que rigió en la última década el vínculo del Ejecutivo con el Suoem. Rubén Curto.
El lunes pasado fue el turno del secretario de Economía, Diego Dequino, quien puso sobre la mesa el norte que se ha fijado la administración del intendente Ramón Mestre para replantear los ejes económicos, financieros y administrativos del municipio. Blanqueó una megaordenanza que abarca cuestiones tributarias y legales, cuyos efectos implican al conjunto de los cordobeses. Pero ayer le tocó salir a escena al secretario General, Sergio Torres, con una temática y un universo de aludidos más acotado. Hizo público un menú de acciones tendientes a racionalizar los recursos humanos y el gasto que éstos le deparan a la administración.Los destinatarios del mensaje fueron los 10 mil agentes que componen esa "mini ciudad" que representa la estructura burocrática municipal.Para no agitar temores prematuros, Torres suprimió de su vocabulario las palabras "ajuste" o "recorte", que, tratándose del municipio, remiten a un casi seguro escenario de pelea con el Suoem.Más allá del término que se elija para designar los anuncios, el contenido real de los mismos no deja margen a dudas. La política de recursos humanos de Mestre apunta al control estricto del presentismo, revisión de adicionales salariales, retención del personal idóneo, y la posibilidad de desdoblar turnos de trabajo.Esos trazos gruesos se conocen tan sólo un día después de que el Suoem renovara autoridades y facilitara un nuevo mandato del histórico Rubén Daniele como secretario general del gremio.Tampoco pueden soslayarse, a la hora de medir el contexto político de los anuncios, dos apuntes más: todavía las nuevas autoridades y el Suoem no han tenido ningún acercamiento formal para dialogar; y el Ejecutivo ha reafirmado que aún no sabe de dónde saldrán los recursos para afrontar sueldos y medio aguinaldo.Con todo, la gestión Mestre acaba de dar vuelta, al menos desde la enunciación pública –luego se verá si también en los hechos–, la lógica que rigió en la última década el vínculo del Ejecutivo con el Suoem.Luis Juez eligió al gremio como aliado y cedió a sus demandas para evitar conflictos. Daniel Giacomino promovió recortes del gasto salarial sólo en 2009, cuando el interés por economizar recursos se mezcló con la pretensión subalterna de obtener rédito electoral.Mestre optó por plantar de entrada sus banderas en lo que respecta a recursos humanos. En ese pilar se juega buena parte de las expectativas de éxito de la nueva gestión.

