El Papa dijo que se sintió usado por los políticos
Francisco se refirió a dirigentes que piden audiencia para la foto. Habló de droga, de desigualdades y estimó un papado corto.
Buenos Aires. Al cumplir su segundo año de pontificado, Francisco admitió que "a veces" se ha sentido "usado por la política" de la Argentina, en claro descontento con la clase dirigente nacional que acudió al Vaticano para una audiencia y a sacarse una foto. En una entrevista con la corresponsal de Televisa , Valentina Alazraki, el pontífice habló abiertamente sobre los temas que le preocupan, sobre todo de las desigualdades sociales y del avance de las drogas, el narcotráfico y otras situaciones "difíciles" en Latinoamérica."Es un tema delicado y me puede traer consecuencias en la Argentina, lo tengo que decir: a veces me he sentido usado por la política de mi país. Políticos argentinos que pedían audiencia", sostuvo.En diciembre, en otra entrevista, el Papa adelantó que en 2015 no iba a recibir a más políticos argentinos para no interferir en las campaña para las elecciones presidenciales y cuestionó la actitud de dirigentes que piden audiencia: "No les interesaba yo, sino la foto", aseveró.
Entre el ego y el humor
Por
Televisa
, Francisco reconoció: “Los argentinos no somos humildes y somos engreídos” y sorprendió a la periodista al preguntarle si sabía cómo se suicidaba un argentino y ante la respuesta negativa, graficó: “Se sube arriba de su ego, y de ahí se tira abajo”.
El pontífice dijo que lo “escandaliza” la desigualdad en el barrio porteño de Puerto Madero, donde por un lado se “despilfarra el dinero” en 36 restaurantes en los que te “cortan la cabeza” por comer y por otro “está la villa miseria”.
Sostuvo que “lo que más” le “indigna es el salario injusto” y alertó que “el diablo se mete en nuestra vida, metiéndonos plata en el bolsillo”.
Aclaró que cuando advirtió en una
privado que se hizo público sobre el riesgo de la “mejicanización” de la Argentina lo dijo técnicamente. “Es un término técnico que no tiene nada que ver con la dignidad de México, como cuando hablamos de la ‘balcanización’”, puntualizó. Afirmó que el 90 por ciento de los mejicanos no se ofendió por esa expresión que “levantó pólvora” y ratificó que “todo está en paz” entre México y el Vaticano tras aquel episodio.
El pontífice también dijo que le gustaría ser “callejero” como era en Buenos Aires y salir a comer una pizza sin que lo reconocieran.
En relación a cuanto se extenderá su pontificado, Jorge Bergoglio, de 78 años, dijo tener la sensación “de que el Señor me pone para una cosa breve, no más”, pero descartó “poner límites de edad”.
Al ser consultado sobre el Sínodo de los Obispos que en octubre que puede decidir levantar la prohibición de comulgar a los católicos divorciados en nueva unión y tener una acogida misericordiosa de las parejas homosexuales, respondió: “Creo que hay expectativas desmesuradas, ¿no es cierto?”, “La familia está en crisis. No quizás la crisis más tradicional, de la infidelidad, o como llaman en México, la ‘casa chica’ y la ‘casa grande’, no, no, sino una crisis más de abajo”, observó.

