El oficialismo busca evitar la confrontación con Massa
Primó la cautela, para no potenciarlo como rival. Cristina sólo aludió indirectamente a su lanzamiento. Sí lo hicieron los diputados Conti y Kunkel, pero en temas secundarios.
Buenos Aires. Cautelosa, a fin de no consagrarlo como el rival por vencer. Restringida a primeras espadas legislativas (Carlos Kunkel y Diana Conti), que optaron por eludir replicar sus definiciones, con las que buscó diferenciarse del kirchnerismo sin hacer antikirchnerismo a ultranza. Con la Presidenta eximida, por supuesto, de jugar de replicante.
Así fue la reacción del oficialismo tras la presentación de la figura de las próximas elecciones legislativas, el intendente de Tigre, Sergio Massa, primer candidato a diputado nacional por su Frente Renovador.
Convertido en la estrella rutilante hacia las Paso de agosto y las legislativas de octubre, claves para el gobierno de Cristina Fernández, el ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner presentó anteanoche a su heterogénea lista de candidatos a diputados por la provincia de Buenos Aires. Lo hizo con un discurso en el que: reconoció logros de la última década (asignación por hijo, inclusión jubilatoria, derechos humanos), marcó diferencias (no a una reforma constitucional y a una re-re) y sentó propuestas (contra la inflación e impuesto a las Ganancias, por una reforma impositiva); todo en un acentuado tono de “concordia” con el que busca diferenciarse de la “confrontación” kirchnerista.
Desde el oficialismo, sin embargo, nadie le salió al cruce a las definiciones con las que, acertadamente, Massa pareció ubicarse en el centro del escenario político, entre el kirchnerismo y la oposición cerrada, como la que en el territorio bonaerense encarna el tercer peronista en discordia, Francisco de Narváez.
Los diputados Conti y Kunkel, en cambio, prefirieron replicarle por flancos secundarios. Mientras que la Presidenta pareció aludir al tigrense cuando en su discurso en Tucumán pidió “que nadie me venga a hablar de seguridad si no habla de reforma de la Justicia”; reforma sobre la que Massa no aludió en demasía en su presentación. Nada dijo ella, en cambio, acerca de otras propuestas del candidato renovador peronista, al que las encuestas dan ventaja en este primer tramo de la campaña sobre el aspirante kirchnerista, Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora. Tampoco lo hizo Conti.
Pareció dar marcha atrás en su postulado de la semana pasada acerca de la necesidad de una reforma constitucional con re-re incluida, de modo de borrar de la agenda electoral el tema sobre el que Massa fue contundente en su pronunciamiento. “Quedó claro que la Presidenta no la quiere y que quiere respetar el mandato constitucional”, dijo la diputada que suele actuar como vocera del kirchnerismo puro y que el año pasado lanzó el “Cristina eterna”, pero que ayer redujo la consigna a “Cristina imprescindible”.
Conti también contemporizó con Massa en otro sentido: dijo que hubiera preferido que peleara en las Paso dentro del Frente para la Victoria, en vez de lanzarse con su Frente Renovador. A partir de allí sostuvo que Massa “eligió un rumbo diferente” y especuló que en vez de “privilegiar un proyecto colectivo, se privilegió a sí mismo mirando hacia adelante”.
Kunkel, por su lado, esquivó responder conceptualmente sobre las coincidencias y diferencias planteadas por Massa en su lanzamiento. Pero sembró dudas sobre la voluntad del intendente de Tigre, como de su segundo en la lista de candidatos a diputados, su par de Almirante Brown, Darío Giustozzi, de asumir en caso de ser electos. “(Al kirchnerismo) ya nos lo prometió dos veces y no cumplió”, dijo Kunkel. Es que Massa fue como candidato “testimonial” en 2005 y 2009 por el Frente para la Victoria, pero una vez electo no asumió, aunque esa chicana también le cabría a otros candidatos kirchneristas electos en esas ocasiones.
La misma duda acerca de si Massa asumirá en caso de ser elegido fue la que plantó el principal perjudicado por el lanzamiento del Frente Renovador: Francisco de Narváez, ganador bonaerense en las legislativas de 2009, recordó que el tigrense ya no asumió en una ocasión.
Le revisan el pasado
Testimonial. El diputado K Carlos Kunkel identificó a Sergio Massa con el neoliberalismo de los '90, precisamente el origen político de quien fue duhaldista, después kirchnerista y hoy opositor desde "el centro". "La ciudadanía tendrá derecho a votar opciones liberales, y volver así a 2001", dijo el diputado.
Oficialista. A su vez, Francisco de Narváez pegó a Massa con los K. "El Gobierno lo puso a buscar votos para llegar a los 172 diputados que se necesitan para reformar la Constitución", acusó.

