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El momento en que se quebró Cristina

Apenas comenzó el velatorio, hubo vivas a favor de Kirchner. Su hija la abrazó. Mirá el video.

28 de octubre de 2010 a las 01:27 p. m.
Redacción La Voz y Agencia DyN
El momento en que se quebró Cristina

La presidenta Cristina Kirchner se emocionó luego de que una de las personas que se acercó a despedir a su marido gritara: "Hermana Cristina, viva Kirchner, viva América del Sur...". Cristina se quebró y fue abrazada por su hija Florencia.

Entera. La presidenta se mostró entera, de pie en todo momento, refugiada en grandes anteojos negros, aunque la mayor parte del tiempo apoyada en el ataúd de su marido y antecesor en el cargo, Néstor Kirchner.La mandataria, flanqueada por su hija Florencia, y con su hijo Máximo unos pasos detrás, se ubicó frente al féretro ubicado en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos de la Casa Rosada, por el que desfilaron cientos y cientos de ciudadanos, que desde las 10 fueron a despedir al ex Presidente.En la primera línea de los presentes, aparecieron desde el primer momento la hermana Alicia Kirchner, y sus dos hijas, Natalia y Romina, hasta la llegada de la Presidenta.Cristina, quien había ingresado cerca de las 11,20 en medio del silencio general, se mantuvo entera la mayor parte del tiempo, aunque se quebró al momento de recibir el pésame de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.También fue saludada por el titular de la CGT, Hugo Moyano, y por la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien se mostró visiblemente afectada por la pérdida.Quizá haciendo fuerza, la mandataria esbozó sonrisas ante los saludos y gritos de los ciudadanos que desfilaron ante el cajón cerrado de Néstor Kirchner, y hasta se abrazó con una pareja que se arrimó hasta ella.Máximo Kichner se le acercó un par de veces para intercambiar palabras, pero el resto del tiempo permaneció a un costado, vestido con el look informal tan propio de su padre: camisa a cuadros, una campera, y una barba de unos pocos días.Florencia, llegada anoche de los Estados Unidos, en donde estudia cine, tampoco lloró, enfundada en ropa color oscura y una campera de cuero.

La congoja visible, aparentemente, descansó en los principales colaboradores: el jefe de Interior, Florencio Randazzo, lloró desconsolado en uno de los rincones del Salón, mientras que el canciller Héctor Timerman se mostró ensimismado.Escenas de dolor. También cayeron lágrimas de los rostros de las actrices Andrea del Boca y Florencia Peña.Los empleados de la Casa de Gobierno, en tanto, se ubicaron en el primer y segundo piso, desde donde podía apreciarse el desfile de los particulares.La Presidenta, refugiada en los anteojos de rigor, se mostró imperturbable la mayor parte del tiempo en, se descuenta, el momento más duro de su vida.El Salón de los Patriotas quedó chico ante la presencia de casi todo el elenco oficial (los ministros Randazzo, Timerman, Débora Giorgi, Aníbal Fernández, Nilda Garré, Julio Alak, la propia Alicia Kirchner), y los gobernadores Maurice Closs (Misiones), Daniel Scioli (Buenos Aires), Jorge Capitanich (El Chaco), José Luis Gioja (San Juan), Juan Schiaretti (Córdoba), entre otros.Pasado el mediodía, pudo apreciarse al diputado Ricardo Alfonsín, el otro referente de la oposición presente allí juntoa Francisco de Narváez, y al peronista histórico Antonio Cafiero.También estuvo el empresario amigo Rudy Ulloa Igor, quien estuvo el martes en El Calafate, antes de descompensarse el ex Presidente.Presidentes. El primer presidente extranjero en llegar fue el boliviano Evo Morales, quien prefirió acercar el pésame a Máximo. Unos minutos más tarde ingresaría Rafael Correa (Ecuador).Detrás lo hicieron Sebastián Piñera (Chile) y José Mujica (Uruguay).Incidente. Previamente, no ella, sino el auto que la trasladaba hacia la Rosada, reveló el desconcierto: arrancó con el baúl abierto, y tuvo que frenar a los pocos metros, antes de ocasionar un accidente.