El método de negociación kirchnerista
Los Kirchner enviaron una advertencia: desistan de los juicios o no hay plan de desendeudamiento. Julián Cañas.
“Son increíbles las cosas que les tenés que aguantar. Te ningunea hasta un subsecretario”. La queja pertenece a un ministro provincial que suele padecer largas horas de espera para que lo atienda un funcionario kirchnerista de tercer orden jerárquico.
Esta queja con tonada cordobesa se repite a lo largo y ancho del país. Hasta los gobernadores más oficialistas rezongan –siempre en privado– sobre el método que tienen los Kirchner de ejercer y hacer sentir el rigor del poder.
“Te piden todo, pero nunca quieren dar nada. No te atienden el teléfono, pero después te llaman 10 minutos antes para pedirte el avión sanitario por una urgencia de salud o una de las máquinas de la flota oficial, cuando un ministro visita alguna provincia vecina”, graficó otro influyente habitante de la Casa de las Tejas.
Funcionarios cordobeses podrían contar mil anécdotas sobre los desplantes y la escasa generosidad en el trato de parte de los K.
Un dirigente peronista recordó que José Manuel de la Sota tuvo que esperar varias horas en la quinta presidencial de Olivos, junto al por entonces candidato a intendente de Córdoba, Alfredo Keegan, para sacarse una foto de campaña con quien era presidente, Néstor Kirchner.
Aquella foto no ayudó demasiado al postulante impulsado por De la Sota, porque perdió por más de 30 puntos frente a Luis Juez. Pero, en aquella oportunidad, agosto de 2003, cuando Kirchner llevaba apenas 90 días en el poder, el entonces gobernador tomó conciencia de lo que significa tratar con el santacruceño.
Los Kirchner no sólo ejercen el poder sin contemplaciones en cuestiones menores. El jueves pasado, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, envió una advertencia, sin anestesia, para los gobernadores que mantienen demandas contra el Estado nacional: si no renuncian a los juicios, no ingresarán en el plan de desendeudamiento.
Córdoba reclama a la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) 1.220 millones de pesos por una deuda histórica correspondiente al período 2002-2007.Desde la Casa Rosada ya adelantaron que no habrá "un peso" en efectivo. El acuerdo que negocian es por una reducción de la deuda que la Provincia tiene con la Nación, que comenzaría a descontarse recién en 2016.Es decir, nada de desahogo para la próxima administración. Aunque el gobernador Juan Schiaretti gozará de los dos años de gracia que regirán si estampa la firma del acuerdo.Luego de siete años de los Kirchner en el poder, y con la ambición de retenerlo en las urnas el año próximo, los funcionarios cordobeses ya se convencieron de que nada modificará su metodología de ejercer el poder.Sólo buscan acomodarse a las circunstancias y perder lo menos posible en una negociación mano a mano con los K.

