El gremio y el TSJ polemizan por los cargos sin concurso
Para el sindicato que lidera Irina Santesteban, hay "dedocracia" en la designación de puestos en Tribunales.
Un controvertido esquema de designaciones transitorias en cargos sujetos a concurso en la Justicia de la Provincia abrió una polémica entre el Tribunal Superior (TSJ) y el gremio de empleados judiciales.
"El Tribunal Superior vive de excepciones. Han dejado afuera a gente que está por encima de otros en el orden de méritos", acusó la titular del sindicato, Irina Santesteban. "En la Justicia de Córdoba, no hay dedocracia y es una de las más avanzadas del país", replicó el vocal del TSJ Luis Rubio.
Entre otras cuestiones, la rama gremial ventila una acordada del TSJ que data de junio de 1988 y que sigue vigente. Alude, en parte, al nudo de la controversia: "Los agentes permanentes del Poder Judicial quedan incluidos en el régimen de concursos establecidos en la presente acordada", dice la resolución; pero a continuación añade: "No quedan sometidos a dicho régimen (concursos) los relatores, secretarios del Tribunal Superior, directores, subdirectores, secretarios de la Fiscalía General, secretarios de agente fiscal, jefes de letrados de sumarios, el personal asignado al TSJ y a la Fiscalía General y dentro del Agrupamiento Obrero Técnico y de Servicios". Al parecer, una avalancha de puestos por fuera del concurso de rigor.
Además, el gremio cuestiona que estas designaciones transitorias son usuales también en juzgados del interior de la provincia; y mencionan a Cruz del Eje, Laboulaye y Corral de Bustos como jurisdicciones testigos en nombramientos de prosecretarios de juzgados y fiscalías.
Suspicacias. El origen de la polémica, que incluyó un comunicado público del gremio judicial con el título "Basta de dedocracia", estuvo teñido de suspicacias. Sucede que el hijastro de Santesteban fue uno de los "beneficiarios" de este sistema que el propio sindicato define como "violación de las reglas de juego".
El hijastro de la dirigente fue promovido para desempeñarse en la Fiscalía de Instrucción que tramita la megacausa por la monumental defraudación en el Registro de la Propiedad.
Allegados a la secretaria General del gremio intuyen que esta designación por parte del TSJ no tuvo nada de ingenuo: si se había ascendido a su propio hijastro violando las reglas, Santesteban no podría salir a despotricar luego por otros casos de "dedocracia", evalúan.
A la luz de los acontecimientos, el efecto no fue el esperado y la entidad sindical se despachó con el referido documento, que en una de sus partes puntualiza: "Si existen los concursos y éstas son las reglas de juego instituidas, ¿por qué paralelamente el TSJ echa mano a otras que le permiten mantener una legión de \'fieles y agradecidos aliados?\'".
Consultado al respecto, el vocal Rubio aseguró que cuando se hizo el trámite "no tenía la más mínima idea" de que el funcionario era hijastro de Santesteban, con lo que intentó restarle intencionalidad política al nombramiento. "Fue propuesto por la Cámara de Acusación", aseguró Rubio.
Corral de Bustos. "Un chico que era escribiente mayor lo saltearon a secretario del Juzgado de Competencia Múltiple de Corral de Bustos, sin respetar la antigüedad en el trabajo", ejemplificó otra vocera de la entidad gremial, que coincidió con Santesteban en que "siempre hubo \'dedocracia\' en el ámbito del TSJ y de la Fiscalía General".
Además, se pone en tela de juicio que sigue vigente un "orden de mérito de 2005", cuando el llamado a concurso -dicen en el gremio- tiene que hacerse cada dos años.
Estos cargos, como todos los de planta permanente del Poder Judicial, están sujetos al sistema de concursos, mientras que los aspirantes a jueces, fiscales y asesores letrados son materia de examen ante el Consejo de la Magistratura de la Provincia.
Rubio negó que se altere el orden de mérito, pero admitió que "en algunos casos, hay excepciones", el punto de discordia con el sindicato.
"Cuando se produce una vacante transitoria que se debe a una situación de enfermedad del titular o porque se tiene que ir a otro cargo de forma provisoria, se designa de forma interina a otro empleado. Son razones de servicio y de especialización en una investigación, pero no podemos llamar a concurso si no hay vacante definitiva", explicó. También negó un presunto abuso con las "excepciones", aunque admitió que "están previstas" y que se ponen en práctica, por caso, "cuando un prosecretario se toma licencia por 60 ó 90 días". "Si se produce una licencia de un prosecretario en un Juzgado de Conciliación, ¿voy a traer a una persona de un Juzgado de Trabajo para ponerlo en un Juzgado de Conciliación? No. Es algo elemental", apuntó para justificar las "excepciones".

