El Gobierno salió a defender a su ministro de Economía
Capitanich criticó al titular de la UIA por cuestionar a Kicillof. Pidió interpretar bien al Papa sobre el fin del mandato de Cristina.
Buenos Aires. A través del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el Gobierno salió en defensa del ministro de Economía, Axel Kicillof, en réplica al presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, quien sostuvo que al funcionario le queda grande el cargo. Kicillof es un "excelente ministro de Economía", con "sólida formación académica y reconocido por sus cualidades humanas", dijo Capitanich.Sostuvo que "muchas veces", jefes de Palacio de Hacienda de otras administraciones centrales fueron "empleados de las corporaciones económicas", mientras Kicillof "responde" a la presidenta Cristina Fernández, quien a su vez "responde a la voluntad y los intereses del pueblo argentino".Lamentó "las expresiones desafortunadas" de Méndez "porque el ministro Axel Kicillof tiene 43 años pero una sólida formación académica, una experiencia acumulada en el sector público y es reconocido por sus cualidades humanas y profesionales".Por otra parte, en su habitual conferencia de prensa, Capitanich pidió que "sean bien interpretadas las palabras" del papa Francisco, quien en una entrevista con el diario La Nación, abogó para que nuestro país "llegue en paz al fin del mandato" de la presidenta."En múltiples oportunidades el santo padre ha mantenido diálogo directo con nuestra Presidenta y creo que deben ser siempre bien interpretadas sus palabras", manifestó.Agregó que "la gobernabilidad de un país tiene que ver con el ejercicio del liderazgo, y el ejercicio de liderazgo es absolutamente indubitable" por parte de Fernández de Kirchner".
Iglesia y presos
Capitanich también salió al cruce de la advertencia de la Iglesia por la infiltración del narcotráfico en el Estado y aseguró que desde la Nación se ha actuado con mucho énfasis para resolver el problema”, aunque admitió preocupación porque “es cierto que hubo cooptación en fuerzas de seguridad” en dos provincias gobernadas por la oposición.
El ministro le respondió al presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, quien el pasado sábado advirtió que “el narcotráfico y la trata de personas” son “llevados adelante por mafias del crimen organizado” que “infectan con aprietes y sobornos diversas estructuras de la sociedad y el Estado”.
Capitanich admitió que “es cierto” que hubo “dos casos que han dado evidencias de inserción o inclusión, o cooptación en provincias argentinas. Es una preocupación”, aunque solo reconoció que eso sucedió en dos provincias gobernadas por dirigentes opositores al kirchnerismo: Córdoba y Santa Fe.
“Es cierto que ha habido un jefe de Policía involucrado en la provincia de Santa Fe. Probablemente el obispo Lozano se refiera a esta cuestión, de cooptación de grupos de narcotraficantes en la fuerza de seguridad”, indicó Capitanich al referirse a la provincia gobernada por el socialismo.
Agregó que “casos similares han ocurrido en la provincia de Córdoba”, donde el gobernador es el peronista anti–k y precandidato presidencial, José Manuel De la Sota.
En otro orden, días pasados, el jefe de ministros respaldo el fallo de la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, según el cual las personas que se encuentran detenidas en institutos carcelarios tendrían los mismos derechos que las personas en libertad que se encuentran trabajando bajo relación de dependencia, con el pago de un salario y otros beneficios.
Desde la Iglesia también apoyaron la decisión judicial. “Esta decisión judicial indudablemente implica una toma de posición: los derechos sociales propios del que trabaja también corresponden al preso que trabaja”, dijo al diario
Clarín
el obispo de Viedma y titular de la Pastoral Penitenciaria del Episcopado, monseñor Esteban Laxague. “Estar frente a un preso es estar frente a una persona con sus derechos y obligaciones”, expresó.

