El Gobierno otorgó una suba salarial a los militares
Se abonará en dos cuotas con los haberes de junio y de agosto. Es del 27 por ciento.
El Gobierno nacional otorgó un aumento salarial para los militares, que se abonará en dos cuotas con los haberes de junio y de agosto.
La decisión fue adoptada a través del decreto 967/2015 firmado por la presidenta Cristina Fernández y publicado hoy en el Boletín Oficial.
Este aumento se adoptó luego del acuerdo salarial que el gremio de los estatales (UPCN) firmó por el 27,4 por ciento de incremento que también se cobrará en dos cuotas, la primera correspondiente a junio y la segunda en agosto.
La norma argumentó que "resulta necesario fijar una escala de haberes para el personal militar de las Fuerzas Armadas y para el personal de la Policía de Establecimiento Navales que reconozca una adecuada jerarquización en relación con la capacidad, responsabilidad y dedicación que demanda la correcta ejecución de su actividad".
El aumento salarial en el ámbito castrense también incluirá al personal retirado y pensionado, ya que la suba va directa al haber por grado.
Por ejemplo, la jerarquía máxima de teniente general llegará en agosto a cobrar un haber de 19.342 pesos y la más baja, que es soldado voluntario de segunda, llegará a 5.877 pesos.
En tanto, el grado de teniente coronel será en agosto de 12.857 pesos y en el caso de la jerarquía de sargento primero el haber subirá a 8.473 pesos.
La norma firmada por la presidenta Fernández remarca que "la medida propiciada se inscribe en un marco de prevención de las relaciones jerárquicas dentro y entre los distintos grados que componen la estructura escalafonaria del personal militar".
En los últimos años, los sueldos en el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea se dieron tras anunciarse los acuerdos paritarios con los empleados estatales nucleados en UPCN.
Además, en 2012, el Gobierno blanqueó por el decreto 1305 los salarios de los militares, un reclamo histórico del sector, a través de la eliminación de un conjunto de suplementos no remunerativos que absorbían la mayor parte de los ingresos, y la fijación de una nueva escala de haberes para todas las jerarquías militares.
Los sueldos "en negro" que tenían los militares, ya que poseían suplementos no remunerativos, fueron una constante de presentaciones judiciales y recursos de amparo de los uniformados.

