"El Gobierno nacional nos retiene fondos"
Eduardo Brizuela del Moral llegó a la gobernación en 2003, por el Frente Cívico, una alianza hegemonizada por el radicalismo.
–¿En estas elecciones se juega el modelo catamarqueño contra el kirchnerista? –No entiendo que haya una confrontación de modelos, aunque en cierta forma la realidad parece demostrar lo contrario. Catamarca apuesta a mantener su identidad a través del Frente Cívico y Social, que se trata de una conjunción de partidos políticos que trabajan con criterio a favor de un desarrollo socio-económico de la provincia. Los catamarqueños nos sentimos orgullosos del proyecto de provincia que tenemos, con un horizonte claro que es generar el marco para una mejor calidad de vida de su gente. Catamarca cuenta con un modelo propio, pero no se puede decir que hay una confrontación de modelos. –¿Por qué cree que la ciudadanía lo tiene que votar para un tercer mandato? –Porque el gobierno del FCS ha demostrado acabadamente que ha cambiado la realidad de la provincia en los últimos 20 años. En obras públicas se ha ejecutado una cifra histórica en materia de viviendas. Estamos construyendo tres o cuatro diques en diferentes puntos de la provincia, que no sólo promoverán un desarrollo de la industria y la producción; se trata de obras que hace 60 años que no se construyen. En materia vial estamos conectando la provincia a través de una fuerte inversión en la realización de caminos. Un ejemplo es el camino que se ha cristalizado hasta la localidad de Río Grande, la cual se la recorre en dos horas y antes los habitantes tardaban más de 12 a lomo de burro. –¿Tuvo todo el apoyo que necesitó del Gobierno nacional durante estos años? –Catamarca no recibió el acompañamiento necesario. Se han retenido fondos que hubieran podido afianzar la ejecución de obras que posibilitarían un mayor desarrollo productivo y económico, con una clara incidencia en lo social. Evaluamos plantear a nivel judicial estos reclamos, que han agotado la vía administrativa. Estamos convencidos de que en Catamarca a las cosas las podemos hacer, pero si tuviéramos un acompañamiento la realidad sería otra. Pero los catamarqueños mantenemos nuestra propia identidad sin permitir que, desde afuera, nos vengan a decir qué es lo que se debe hacer.

