El gasto en contratados creció 53% en 2013
La tasa de aumento fue mayor a la erogación en la planta permanente provincial, que subió 27,3%. Se trata de la mayor brecha en los últimos años.
El aumento de la planta de contratados en el Gobierno provincial durante 2013 tuvo su correlato en el gasto salarial. En 2013, la erogación para pagar sueldos al personal no permanente experimentó un salto interanual de 53 por ciento, una tasa de aumento que está muy por encima de la del resto de los estatales.
En rigor, los fondos destinados a los empleados temporarios siempre crecieron unos puntos por encima del gasto en la planta permanente. Pero la brecha que se abrió el año pasado fue muy amplia: 25,7 puntos, ya que la partida para el personal fijo subió 27,3 por ciento, en línea con el incremento salarial otorgado, que en promedio rondó entre 26 y 27 por ciento anual. La diferencia de 2013 es la mayor de los últimos años.
El fenómeno ocurrió en forma paralela con un rebote en la cantidad de empleados no permanentes. Ese sector, que en 2012 se había achicado en 276 puestos, durante el año pasado incorporó a 1.446 estatales.
Como contrapartida, la planta permanente se redujo en 167 trabajadores.
Por cierto, el volumen de las partidas es totalmente distinto. Mientras los estatales temporarios implicaron en 2013 una erogación bruta de 3.993,1 millones de pesos, la planta fija demandó 13.167,7 millones.
Pero la participación relativa de la planta de contratados va ganando espacio, tanto en cantidad como en gasto. En 2009, ese sector implicaba el 17,2 por ciento de los recursos, mientras que el año pasado su incidencia pasó a 23,2 por ciento.
¿Más caros?
Si bien las planillas de la planta de personal de la Provincia no reflejan con exactitud la cantidad de empleados (los docentes están contados como cargos), ayudan a tener una idea aproximada. Si se toma esa referencia, se puede concluir que, en promedio, cada empleado temporario es más caro que uno permanente. El cálculo consiste en dividir el gasto total por la cantidad de trabajadores y luego expresarla por mes (se toman 12 meses, porque el gasto del aguinaldo ya está incorporado).
En el caso de los temporarios (a noviembre de 2013 había 20.117 empleados), arroja un costo salarial promedio por trabajador de 16.541 pesos. En cambio, para los permanentes (101.129), el costo promedio unitario es de 10.850,6 pesos.
Las cifras ayudan a dimensionar el fenómeno. Un empleado contratado cuesta 52 por ciento más que uno en planta permanente. Entre las razones que explican esto figura, por un lado, la planta política, que percibe sueldos muy por encima del promedio. También la incorporación de trabajadores en áreas que demandan un nivel de preparación e idoneidad superior a la media, lo que implica salarios algo más altos.
Eso ocurre, por ejemplo, en Salud y Justicia, dos de los sectores que más personas incorporaron durante el año pasado, bajo la modalidad temporal.
En 2006, la planta no permanente representaba casi 20 por ciento. Un año después bajó a 10 por ciento, aunque luego empezó el proceso de recuperación y el año pasado llegó a 16,6 por ciento, el segundo nivel más alto en ocho años.
Según el Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales (Cippes), el gasto actualizado en Personal para 2014 asciende a 26.374,8 millones de pesos.
Eso significa que, comparado con los 18.197,4 millones de pesos pagados durante 2013, la erogación de esa partida aumentará 45 por ciento este año.

