El empresario K Eskenazi asume el control de la 36
De Vido rescindiría el contrato con Caminos de América para construir la proyectada autovía Córdoba-Río Cuarto.
El Grupo Petersen, del empresario kirchnerista Enrique Eskenazi, asumirá anticipadamente el control del peaje en la ruta 36, en el tramo que va de Córdoba (cruce con Alta Gracia) hasta Río Cuarto, en reemplazo del actual concesionario, la Corporación América.
El traspaso en el manejo del circuito emerge de la decisión oficial de dejar sin efecto, a cambio de una indemnización, la adjudicación del proyecto de autovía, con la construcción en esa problemática ruta cordobesa de una doble mano.
La operación y explotación por peaje del denominado corredor 8 (que incluye a la ruta 36, además de la 33, la 8 y la A005, con 741 kilómetros en total) fue adjudicado a fines de abril por el Gobierno nacional a una asociación de empresas integrada por Supercemento-Petersen (Eskenazi), Thiele y Cruz-Luciano-Polan.
Estas compañías prometieron invertir 1.600 millones de pesos a lo largo de seis años. A cambio, podrán subir el precio de los peajes desde el año próximo.
Sin embargo, la existencia de una iniciativa privada por parte de América para realizar la autovía mantenía al grupo de Eduardo Eurnekián al frente de la concesión, por lo menos hasta fin de este año. Ahora, el Ministerio de Planificación anticiparía el traspaso ya que dejaría sin efecto la autovía.
La rescisión del contrato con América trascendió por versiones periodísticas. El senador nacional Ramón Javier Mestre pidió ayer a De Vido, que precise "el estado de situación de la obra adjudicada" a Caminos de América para la construcción de la llamada autovía Río Cuarto-Córdoba.
La firma recuperaría luego las inversiones mediante la explotación del recorrido por peaje durante 30 años. Pero el recupero de la inversión quedó descalzado con relación al valor de los peajes, lo cual postergó indefinidamente el inicio de los trabajos y ahora motivaría la rescisión de la relación contractual, con una indemnización.
En el pliego original con el cual se motorizó la licitación, el costo del peaje para la categoría automóviles rozaba los ocho pesos. Sin embargo, ese monto no alcanzaría para compensar el cierre de la ecuación económica, lo que detuvo por completo la ejecución de los proyectos, entre ellos una nueva circunvalación a Almafuerte.
Mestre pidió a De Vido que indique "si realmente el Gobierno tiene en sus planes inmediatos cancelar los contratos con las empresas adjudicatarias y a la vez que explique los motivos de tal decisión".
"Si dicha rescisión contractual se confirma, las localidades aledañas a la zona comprendida en el trazado sobre la ruta 36 se verían seriamente perjudicadas, ya que estas forman parte de uno de los corredores productivos más importantes", indicó.

