El Centro Internacional de Medios, el sitio para no cubrir la cumbre
Entre Costa Salguero, donde están los presidentes, y el salón de prensa hay cinco kilómetros. La fantasía periodística de estar mano a mano con Macron o Trudeau o algún alto funcionario internacional es un sueño imposible.
El
se desarrolla en Buenos Aires básicamente en dos sedes: Costa Salguero, donde deliberan los 20 líderes mundiales y donde hoy se realizará la tradicional foto de familia, y Parque Norte, donde funciona el Centro Internacional de Medios (IMC, por sus siglas en inglés).
Este último sitio, que se parece a un gran ciber, es el destinado a los más de 2.500 periodistas argentinos y extranjeros acreditados para la cobertura de la cumbre, si se la pudiera llamar cobertura.
Hermetismo, aislamiento, reclusión, inaccesibilidad e impermeabilidad son algunas de las palabras claves para para describir el trabajo de los cronistas en este evento de alto nivel: entre Costa Salguero, donde se sitúa el poder, y el Centro de Medios, donde trabajan los periodistas de la Argentina y el mundo, hay 4,6 kilómetros de distancia.
Ningún periodista puede llegar a Costa Salguero sino a través de ómnibus habilitados para tal fin y siempre y cuando, además de estar acreditados, estén registrados oficialmente para realizar alguna cobertura específica (por ejemplo, la conferencia de prensa que brindará la premier británica, Theresa May, el sábado).
Sin ninguna misión específica y debidamente notificada, los periodistas no pueden ir a Costa Salguero y deben permanecer en el Centro de Medios a mirarse entre ellos o seguir la cobertura por streaming, como podría hacerlo cualquier persona desde su casa, con la diferencia de que en este lugar el wifi a veces anda bastante mal.
Es decir que la fantasía periodística de estar mano a mano con Emmanuel Macron o Justin Trudeau o quizás algún alto funcionario internacional es un sueño imposible de cumplir.
"Esto es inabordable", dijo, resignado, un cronista de un importante diario nacional. "Esta armado para que no podamos hacer nada", dijo otro periodista de un medio provincial.
Parque Norte, ubicado en Núñez, cerca de la cancha de River, es el complejo de eventos donde funciona el Centro Internacional de Medios.
En uno de sus enormes salones están los periodistas: allí hay espacio para unas 336 computadoras, en 84 mesas. También, varios sitios para transmisiones de televisión.
En otro salón funcionan el patio de comidas —hay muy rica comida todo el día, exquisitos vinos tirados, y se sirven el almuerzo y la cena en los horarios convencionales— y un escenario donde se realizan las sesiones informativas (briefings) de funcionarios. Pero todos son argentinos.
Por ejemplo, hoy, en la primera jornada oficial del G-20, se realizarán briefings con Patricia Bullrich, a las 9; con el subsecretario de Comunicaciones Estratégicas, Hernán Iglesias Illa, a las 11; con el ministro de Educación, Alejandro Finnochiaro, a las 13; y con el secretario de Política Económica, Miguel Braun, a las 15.
Más tarde, una mesa panel sobre mujeres emprendedoras en la Argentina y una demostración de la chef argentina Ximena Sáenz. Para el sábado están Luis Miguel Etchevehere (exministro y actual secretario de Agroindustria), Gustavo Santos (exministro y actual secretario de Turismo) y otra vez Patricia Bullrich.
"Te acreditás para preguntarle sobre Malvinas a Theresa May y terminás escuchando a Pato Bullrich sobre la lucha contra el narcotráfico", resongó otro periodista mientras, como raspando la olla, pensaba en qué nota ofrecerle a su editor de ese desierto de noticias.

