Durante 2015, Argentina recibió otro aplazo en el ránking mundial de corrupción
Como en el año 2014, figura en el puesto 107 entre 168 países. Los mejores de Latinoamérica son Uruguay y Chile.
Argentina ocupa el puesto 107° (entre 168 países) en el índice de percepción de la corrupción. Con 32 puntos sobre 100 posibles, la Argentina (comandada por el gobierno de Cristina Fernández) empeoró dos puntos con respecto a los 34 que había obtenido en el listado elaborado para 2014.
El primero en el listado -es decir el menos corrupto- es Dinamarca y el último lugar lo comparten Corea del Norte y Somalia.
Argentina mantuvo el puesto 107°, en el que había quedado durante 2014. Comparte la posición con Bielorrusia, Costa de Marfil, Ecuador y Togo.
El director ejecutivo de Poder Ciudadano, Pablo Secchi, opinó al diario La Nación que el cambio de gobierno "puede generar nuevas perspectivas" sobre la Argentina, y subrayó que la administración de Mauricio Macri "dio algunas señales" de preocupación por la transparencia.

En la primera posición del ranking tampoco hubo cambios; la mantuvo Dinamarca, con 91 puntos sobre 100. El podio de los países percibidos como más transparentes lo completan Finlandia y Suecia. De este trío privilegiado salió Nueva Zelanda, que en 2014 estaba segunda y pasó al cuarto puesto. Estados Unidos está en el puesto 16, y otro gigante de la economía mundial, China, en el 83.
Este ranking que difunde Transparencia Internacional ofrece un índice (el Índice de Percepción de la Corrupción) sobre el grado de corrupción existente en el sector público de un país. Se elabora sobre la base de una serie de encuestas y evaluaciones que se combinan para definir el índice que cada país obtiene. El estudio se basa en 12 encuestas.
"Desde que se inició el mandato de los Kirchner en el 2003 hasta el año pasado, la Argentina fue retrocediendo y siempre sacó un aplazo, es decir 40 puntos o abajo de 40", publicó Clarín.
Latinoamérica
En la región latinoamericana, Uruguay sigue a la cabeza como el país más transparente y ocupa el puesto 21 de la tabla, con 74 puntos del máximo de 100, que denotaría la ausencia total de corrupción.
El país ha mejorado un punto y ha ampliado así su distancia frente a Chile, que ha perdido tres puntos, hasta los 70, y se sitúa en el puesto 23 de la tabla.
También logra el aprobado Costa Rica, con 55 puntos y en el puesto 40.
A partir de ahí se suceden los suspensos y la peor calificación le corresponde a Venezuela, en el puesto 158 de la tabla con sólo 17 puntos, dos menos que en al anterior índice.
Comparte puesto con Haití, que sigue su evolución negativa y también pierde dos puntos. Paraguay sigue asimismo en el furgón de cola, en el puesto 130, pero Salas destacó la mejora de tres puntos respecto al anterior informe, hasta los 27, y lo atribuyó a las medidas adoptadas para dinamizar el clima de negocios en la región.
En el mismo puesto se coloca Nicaragua y algo por encima, en el puesto 123, se sitúa Guatemala, con 28 puntos.
Honduras pierde dos puntos, hasta 31, y aparece en el puesto 112 de la clasificación, mientras que Ecuador, que baja un punto, y Argentina, que pierde dos, comparten el puesto 107 con una nota de 32.
En el puesto 103 se coloca la República Dominicana, que gana un punto y logra 33; en el 99, Bolivia (34 puntos, uno menos que en el anterior estudio); y en el 95, México, que mantiene los 35 puntos.
Perú baja dos puntos, hasta los 36, y se sitúa en el puesto 88 de la tabla, mientras que Colombia se queda con los 37 que tenía en el puesto 83.
Por encima se sitúa Brasil, en el puesto 76 con 38 puntos; y Panamá, que gana dos puntos respecto al anterior índice y comparte con El Salvador la posición 72.
Cuba, en el puesto 56, es el país suspendido más cercano al aprobado, con 47 puntos (uno más que el año pasado), calificación que Salas opinó que puede atribuirse al "autoritarios más vertical" que rige en el país y que "de alguna manera puede llegar también a controlar la corrupción" y a evitar que ese fenómeno se desborde.

