Drazile pidió al juez Bustos Fierro ser parte en causa del policía muerto
Con la asistencia del abogado Marcelo Touriño, solicitó controlar de forma particular la autopsia. El fiscal había cerrado la investigación como suicidio.
En su carácter de fiscal de Alta Gracia, Emilio Drazile se presentó en el Juzgado Federal
N° 1, a cargo de Ricardo Bustos Fierro, y solicitó ser parte de las actuaciones por la investigación de la muerte del oficial de policía Juan Antonio Alós.
El requerimiento, con el patrocinio técnico del abogado Marcelo Touriño, se fundamenta, según la presentación, por haber “sido sindicado por el MPF (Ministerio Público Fiscal federal, a cargo del fiscal Enrique Senestrari) y por el aquí querellante (el letrado Carlos Nayi, por la familia del uniformado) en relación con la investigación que instruye VS (vuestra señoría, Bustos Fierro)” y con el objeto de que se le “concedan los derechos esenciales” que le corresponden.
Hasta hace pocos meses, desde la muerte ocurrida en septiembre de 2013, la causa había sido instruida por Drazile en el fuero provincial y el expediente fue cerrado como suicidio. Pero, ante un dictamen de la Procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó y por decisión de la Corte Suprema de la Nación, las actuaciones fueron giradas al fuero federal para incorporarse a la investigación del narcoescándalo que lleva adelante Senestrari.
Ahora, tras un largo silencio y luego de que la Fiscalía General de Córdoba saliera a defender la actuación de decenas de peritos de la Policía Judicial provincial, Drazile se constituye para ser parte en la investigación.
Tanto Drazile como su abogado evitaron formular precisiones sobre esta iniciativa y prefirieron guardar reserva hasta tanto se realice la autopsia. Sin embargo, por el escrito presentado ante Bustos Fierro, este medio supo que al pedir tomar parte de las actuaciones, pero en especial de la autopsia, se propuso como peritos forenses de control nada menos que a dos de los más calificados tanatólogos del ámbito provincial con proyección nacional: Orencio Guillermo Fontaine y Moisés David Dib.
De igual modo, respecto de la nueva necropsia que debe realizarse tras exhumar los restos de Alós, Drazile pidió se ordene la filmación completa de esa pericia, “desde el instante previo a la apertura del ataúd”.
Las otras fotografías
A lo largo de meses se cuestionó la actuación de Drazile desde la fiscalía de Senestrari y por parte de Nayi. Las objeciones se orientaron principalmente para desmentir la hipótesis del suicidio. El fiscal provincial mantuvo silencio ante esos cuestionamientos, hasta que en la Fiscalía General se hizo una conferencia de prensa para defender las actuaciones de Drazile y del numeroso equipo científico.
Ahora, mientras el fiscal de Alta Gracia pretende ser parte de la investigación federal que podría revisar su actuación, este medio pudo acceder al expediente digital que maneja el fiscal Senestrari.
Con todas las actuaciones, se pudo observar la secuencia de fotografías que hicieron los técnicos forenses provinciales. Allí se aprecia una tomada al fallecido Alós desde fuera del Renault Clio. Con marcas en el parabrisas, se aprecia a Alós con ambas manos en regazo: en una, empuñando la pistola, y en la otra, se alcanza a ver el extremo del celular que tanto se había cuestionado porque supuestamente había sido “plantado” después de sacarle el arma. La foto tomada antes de abrir el auto es contundente.
En su momento, la querella –con acceso al expediente– aportó varias fotografías al diario y omitió mostrar esta toma en la que el celular aparece. De igual modo, con calidad digital y en colores, puede verse en otras fotos originales del expediente que los supuestos “balazo” y “puntazo” en el torso del cadáver no son nada menos que una mosca y una marca de sangre, respectivamente. Ese y otros cuestionamientos se divulgaron de modo insistente con fotocopias en blanco y negro de las fotos obrantes en el expediente.

