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Dolor, memoria y reclamo en el último adiós a Nisman

El sepelio del fiscal de la causa Amia dio lugar a numerosas muestras espontáneas de solidaridad. Pero también fue escenario de duras críticas al Gobierno nacional.

30 de enero de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Dolor, memoria y reclamo en el último adiós a Nisman
La Tablada. En las paredes que circundan el cementerio, hubo numerosas muestras de solidaridad (DyN).

Buenos Aires. 11 días después de haber sido encontrado muerto en el baño de su casa con un balazo en la cabeza, los restos de Alberto Nisman fueron en­terrados antes del mediodía de ayer en el cementerio israelita de La Tablada, al oeste del conurbano bonaerense y el último adiós al fiscal se convirtió en un público reclamo de jus­ticia.

El cortejo fúnebre unió el barrio porteño de Núñez, donde el miér­coles fueron velados los restos de Nisman, con el cementerio situado en el corazón de La Matanza. Escoltado por una decena de motos de la Policía Federal, el cortejo recorrió la avenida General Paz (que separa la Ciudad de Buenos Aires de la Provincia) hasta llegar cerca de las once al cementerio. "Yo sé que este final no fue una decisión tuya", dijo en las exequias la exesposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado.El rabino Marcelo Polakoff condujo la ceremonia en la que también hablaron el dirigente de la Daia, Waldo Wolf; la exesposa de Nisman, el titular de la Asociación de Fiscales, Carlos Donoso Castex, y el filósofo Santiago Kovadloff.El féretro fue cargado por familiares de Nisman y por el expresidente de la Amia, ­Guillermo Borger. La cere­monia tuvo su pico de emotividad cuando la exesposa de Nisman leyó las cartas de Iara y Kala, las hijas del matri­monio. Una escribió que su padre ahora está "en compa­ñía de la Bobe (abuela en idish)"; otra prometió encontrarse con su ­padre una vez que ­muera. Según la tradición, una vez depositado el cajón en la fosa, familiares y amigos lo cubrieron con paladas de tierra.Nisman era el fiscal encargado de la Unidad Especial Amia, creada para investigar el atentado a la sede de la mutual judía, ocurrido el 18 de julio de 1994. El domingo 18 de enero fue encontrado muerto en su casa, un día antes de que expusiera ante una comisión parlamentaria una investigación en la que denunció a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, entre otros, de pactar con el gobierno de Irán, la impunidad de los ciudadanos de ese país imputados en la causa Amia, investigación también hecha por Nisman. Oradores Waldo Wolf, vicepresidente de Daia, dio un discurso con duras críticas al gobierno na­cional. "Somos muchos los argentinos que vamos a recoger las banderas de su legado para que no se salgan con la suya los que promueven con el miedo y la maldad el silencio de los buenos", dijo. También relacionó la muerte de Nisman con el atentado a la Amia: "Hoy estamos tanto o más lejos de encontrar justicia que aquel 18 de julio de 1994 a las 9.53 de la mañana. Le han tirado mucha más confusión a la causa y su trama"."Después de imputar y probar la responsabilidad de la República Islámica de Irán en el peor atentado terrorista sufrido por nuestro país en su historia en el que murieron 85 personas, su muerte nos permite ver parte de la connivencia, de la convivencia y de la complicidad", dijo Wolf. "No tengo dudas de que la condena social ya fue dictada y es inamovible. No tengo dudas que muchos la seguiremos condenando", agregó. La exmujer de Nisman leyó las emotivas cartas de Iara y Kala, las hijas de ambos. Luego se refirió a la muerte del ­fiscal."Entregaste todo, esta lucha era tu prioridad por estas 85 víctimas", dijo Sandra Arroyo Salgado.Según publicó la Agencia ­Judía de Noticias (AJN) en su sitio de Internet, el fiscal Carlos Donoso Castex leyó un poema. "Durante su alocución se quebró y entre lágrimas tuvo que interrumpir el mensaje", consignó la AJN. Santiago Kovadloff fue otro de los oradores: "Quien cumple con la ética cumple con la ley al servicio de la justicia. Así se comportó Nisman, se jugó la vida y murió en el intento de echar luz sobre una oscuridad que cae sobre todos nosotros".Las diputadas Patricia Bullrich y Elisa Carrió, los ministros porteños Guillermo Montenegro y Hernán Lombardi, la embajadora de Israel, Dorit Shavit, participaron de la ceremonia. También el titular de la Amia, Leonardo Jmelnitzky, su par de la Daia, Julio Schlosser y Adrián Werthein, empresario y titular del Congreso Judío Latinoamericano.Salvo periodistas autorizados por la familia, la prensa no pudo entrar al cementerio ubicado en un barrio donde se mezclan casas bajas con pequeños talleres metalúrgicos. El cortejo fúnebre no ingresó por el acceso principal del viejo edificio del que sobresalen dos grandes cúpulas blancas y que da a la transitada y comercial avenida Crovara, sino que lo hizo por la "parte nueva", cuya entrada da a calles secundarias. La policía departamental de La Matanza realizó aquí un celoso vallado, dos cuadras a la redonda del acceso. "Debería haberlo cuidado a Nisman y no empujarnos a ­nosotros", le gritó una mujer a los policías con los brazos tren­zados, que en cordón impedían el paso a periodistas y a las 150 curiosos y vecinos allí reunidos. Pudo verse a algunos con carteles pidiendo "justicia" o reclamando la renuncia de la Procuradora Alejandra Gils Carbó. Otros directamente acusaron al Gobierno nacional por la muerte del fiscal.

Bandera nacional

El vehículo con el féretro, cus­todiado por la Policía Federal, fue despedido por un grupo de vecinos, ­algunos de los cuales portaban una extensa Bandera nacional, mientras un hombre ­esgrimía una gran cruz con la leyenda: “Todos somos víctimas”.

Otros referentes

También ­participaron ayer la embajadora de Israel en la Argentina, Dorit Shavit; los presidentes de la Amia, Leonardo ­Jmelnitzky, la Daia, Julio Schlosser y el representante del Congreso Judío Latinoamericano, Jack Terpins.