Dilma Rousseff, bien lejos del planteo de Argentina
La presidenta brasileña puso como ejemplo de “madurez democrática” a las elecciones en Argentina y Venezuela.
La presidenta brasileña puso como ejemplo de "madurez democrática" a las elecciones en Argentina y Venezuela. Dilma Rousseff no sólo no avaló ayer el pedido de Mauricio Macri a Venezuela de una "pronta liberación" de los presos políticos en ese país, sino que colocó en un pie de igualdad, como signo de "madurez democrática" en el Mercosur, los procesos electorales que se cerraron hace unos días en ambas naciones.En el discurso que pronunció en el encuentro de presidentes de la región, que se celebró en Asunción (Paraguay), Dilma dio la bienvenida a Macri a su primera cumbre y le deseó "éxito en la misión de dirigir los destinos de la Argentina en los próximos años". Y también "felicitó" al presidente Nicolás Maduro, "por el espíritu democrático que marcaron las elecciones de su país".Momentos antes, había mencionado "dos ejemplos recientes que muestran nuestra madurez democrática" y se refirió a las elecciones de la Argentina y Venezuela porque "demostraron la capacidad de América latina de encaminar sus divergencias por las vías pacíficas del debate y de la legalidad, con pleno respeto a la voluntad popular y al estado de derecho".Uruguay no intervino. Ya en noviembre el canciller Rodolfo Nin Novoa había respondido a las primeras alusiones de Macri diciendo: "Estamos lejos de una alteración en el orden democrático en Venezuela".El gobierno paraguayo, en cambio, tiene una postura refractaria al chavismo desde antes que Argentina, aunque ayer no se conocieron declaraciones formales al respecto.

