Descontarán los días de paro a inspectores
Ayer ratificaron la medida de fuerza y hoy será el 10° día sin controles en el tránsito de la Capital. El municipio anunció que no abonará los días no trabajados, pero no pidió la intervención de Trabajo.
Los inspectores de tránsito de la ciudad de Córdoba resolvieron continuar con la medida de fuerza que dejará hoy a la Capital sin controles por 10° día consecutivo y la Municipalidad advirtió que procederá a descontar los días no trabajados a los 520 agentes que adhieren a la medida. El paro fue resuelto a principios de la semana pasada en reclamo por la falta de elementos de trabajo, móviles y uniformes. No obstante, desde el municipio aseguran que la mayor parte de los insumos ya fueron provistos, y que se presentaron a los delegados gremiales las órdenes de compra de la ropa de trabajo y de cinco unidades 0 Km, que recién serán entregados hacia fin de mes. La respuesta de los empleados fue que no volverían a trabajar hasta que los elementos fueran entregados. Había indicios de que la asamblea de ayer podía resolver el levantamiento de la medida de fuerza, pero se impuso el criterio de los inspectores más jóvenes –en su mayoría, contratados que exigen su pase a planta permanente– y la decisión fue continuar con el estado de asamblea permanente por tiempo indeterminado. En la práctica, esa denominación oculta una huelga. El secretario de Economía del municipio presenció la asamblea y luego de que se resolviera la continuidad del paro anunció la decisión de descontar los días no trabajados. "La medida de fuerza no tiene justificativos, porque se presentaron pruebas de que las demandas de los inspectores que aún no fueron resueltas, están en vías de resolución", indicó Bermúdez. Mientras el conflicto se dirime entre Bermúdez y los delegados –jamás se conocieron gestiones de la secretaria de Transporte y Tránsito, Marisa Dasso–, el caos de tránsito en el Centro de la ciudad sigue en ascenso y ayer por la mañana registró niveles inéditos.La zona estuvo literalmente intransitable porque a la ausencia de inspectores y al alto número de semáforos fuera de servicio, se sumó una manifestación de peones de taxis que bloqueó por completo la zona circundante a la Municipalidad de Córdoba, y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizó cuatro cortes de calle y un acto central en el corazón mismo de la ciudad: Colón y General Paz. Ninguna intervención. Al cierre de esta edición, pese a la gravedad del conflicto, a los nulos resultados de la negociación con los delegados y al riesgo público que supone la ausencia de controles de tránsito, la Municipalidad de Córdoba no había pedido aún la intervención de la Secretaría de Trabajo de la Provincia. Según lo que trascendió desde esa dependencia, si tal solicitud del intendente Daniel Giacomino no se concreta, la autoridad laboral no puede intervenir, porque estaría violando la autonomía municipal.Así como resulta llamativa la falta de gestiones municipales ante la Secretaría de Trabajo, también hay otra ausencia que sorprende: la conducción del gremio de los municipales (Suoem) casi no participó de las negociaciones entre los inspectores y el Ejecutivo. Tampoco intervino anoche, luego de que se anunciara el descuento de los días no trabajados. No obstante, el gremio anunció que hoy evaluará la situación y adoptará medidas al respecto. El conflicto sí tuvo repercusión política. El candidato a intendente de Córdoba por el radicalismo, Ramón Mestre, emitió un comunicado en el que se manifiesta "azorado" por el conflicto que dejó a la ciudad "capturada por el caos y el desorden", y contiene también una velada advertencia para el caso de que él sea electo: "El Estado municipal trazará una línea bien demarcada entre quienes prestan o son parte del servicio público y aquellos ciudadanos que solamente pretenden servirse del municipio".

