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Demonios que ya no asustan

En lugar de defender a su candidato y trabajar con las propuestas, el kirchnerismo puro prefiere agitar fantasmas sobre el referente de la oposición. La estrategia puede terminar por no asustar a nadie.

31 de octubre de 2015 a las 12:01 a. m.
Demonios que ya no asustan

El cine de terror está en problemas. Los chicos dicen que Freddy Krueger ya no los asusta. Han visto tantas veces la película que el rostro quemado, los dedos filosos y los dientes puntiagudos, lejos de ponerlos a temblar, los llevan hasta a imitarlo en Halloween. Tampoco les inquieta la imagen pálida y mortuoria de la niña fantasma de otro filme del género. Y el malvado muñeco de Chuky ahora se vende por 4.200 pesos en Mercado Libre como adorno para habitaciones de adolescentes.Algo de eso le sucede al kirchnerismo puro y duro, que por estas horas está muy activo en las redes sociales agitando el "miedo intenso" sobre una eventual gestión de Mauricio Macri.Se trata de conjeturas contrafácticas, curiosas piruetas dialécticas que pretenden colocar al candidato como un seguro jefe del infierno. Los demonios fluyen sin cesar del arcón de la "década ganada".Algunos referentes K dan la cara para agitar estos demonios. Axel Kicillof, por ejemplo, repite que Macri llevará el dólar a un valor tan alto que empobrecerá todavía más a un número indeterminado de argentinos, aquellos que están dentro de la pobreza no medida.El funcionario no se pone colorado. En sus menos de tres años de gestión, el dólar oficial aumentó 54 por ciento. En lo que va del segundo gobierno de Cristina, trepó más de 200 por ciento: de tres a 9,50 pesos. También Axel le atribuye a Macri que volverá al endeudamiento y a pagarles a los acreedores externos. Curioso olvido: en 2005, Néstor Kirchner le abonó de contado casi 10 mil millones de dólares al FMI. Entonces, hasta hubo festejos. El mismo Axel está colocando letras en dólares a una tasa sideral y el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, acaba de ser denunciado por la venta de dólares a futuro. Como el kirchnerismo no puede imprimir "verdes", confecciona un vale que deberán pagar los próximos. Otros fantasmas son izados en formato corporativo. Un grupo de investigadores y becarios del Conicet, por ejemplo, lanzó por Facebook una carta en la que rechazan abiertamente cualquier posibilidad de que los argentinos elijan a Macri como su presidente. Son unas 900 personas, de un conjunto de casi 10 mil, que temen por que el recorte del gasto alcance a sus investigaciones y sus puestos. Nada dicen en esa nota virtual sobre los resultados de sus trabajos, lo que sería la mejor defensa ante cualquier intento de achique.En el formato anónimo, siempre por las redes, se augura la segura anulación de los créditos Procrear. En rigor, el candidato ha prometido atar la tasa de interés a la variación de los salarios y el costo de la construcción. Es decir, despegarlos definitivamente del sistema financiero. Y comprometió la construcción de un millón de viviendas sociales fondeadas por Anses.También es repetitiva la advertencia de que el macrismo terminará con la asignación universal por hijo. De ocurrir, sería escandaloso, porque la autora del beneficio es una dilecta socia de Macri: Elisa Carrió, copyright jamás reconocido por el oficialismo.Y así los demonios surgen uno tras otro. "Soltará a los genocidas", "privatizará todo". "Yo quiero saber cuál es el cambio", reclamó el propio Scioli.Rara cosa la que sucede. El cristinismo puro defiende su modelo, pero vota con retortijones al candidato. En lugar de sostenerlo con propuestas, agita banderas apocalípticas.La estrategia corre el riesgo de Chuky: terminar convertida en un muñeco que ya no asusta a nadie.