Cruces con la Iglesia por la unión gay
La Presidenta defendió el derecho de elegir de las minorías. El obispo Villalba defendió el matrimonio “heterosexual”.
San Miguel de Tucumán. Cristina Fernández de Kirchner respaldó ayer el proyecto de matrimonio gay y advirtió que si las mayorías restringen derechos de las minorías se entraría "a una etapa fea de la sociedad". Desde otra posición, el vicepresidente del Episcopado, Luis Villalba, alertó que la iniciativa "pretende orientar la cultura del pueblo".
En el marco de las celebraciones por el Día de la Independencia, el Gobierno y la Iglesia volvieron a cruzar posiciones por el proyecto para incluir el matrimonio entre personas del mismo sexo que, con sanción de Diputados, se debatirá el 14 de julio en el recinto del Senado.
Sin mencionar la palabra matrimonio, la Presidenta reclamó: “Todos tenemos la responsabilidad de hacer una sociedad más igualitaria y para que las mayorías y las minorías tengan los mismos derechos”. Puntualizó que mientras el kirchnerismo tuvo mayoría parlamentaria “jamás se le negó un trato igualitario a ningún ciudadano, y mucho menos a las minorías”.
Pero durante el Tedéum al que no asistió Cristina, el arzobispo Villalba insistió en advertir que en el debate por el matrimonio homosexual “está en juego una ley que pretende orientar la cultura del pueblo”. “La unión en pareja de personas del mismo sexo es naturalmente distinta a la unión de una pareja heterosexual a la que llamamos matrimonio. A realidades distintas corresponden en justicia denominaciones distintas, para no dar lugar a una apropiación indebida del concepto de matrimonio”, aseveró.

