Cristina volvió a negar el cepo y Marcó del Pont lo justificó
La Presidenta dijo que pueden viajar los que quieren. La titular del BCRA admitió tensión de precios.
Buenos Aires. Mientras la presidenta Cristina Fernández volvió a negar ayer que exista un "cepo cambiario" y aseguró que "pueden viajar los que quieren" al exterior, la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, aseguró que la decisión de regular la compra de divisas "era de sentido común". La primera mandataria encabezó ayer un acto en la Casa de Gobierno, donde afirmó que en su primer mandato "en la Argentina había una jauja cambiaria, una timba".Además, la Presidenta negó que ahora existan limitaciones a las transacciones en dólares, tanto para comercio o para el turismo, y apuntó que cepo "es solamente un instrumento de tortura".Rodeada de funcionarios y militantes, fundamentó que desde "enero último hasta septiembre se han destinado casi 48 mil millones de dólares para pagar importaciones". Y agregó que "todos los gobiernos tienen que tomar medidas para cuidar sus reservas, para reducir su vulnerabilidad".En alusión a los medios, afirmó que "van a tener que encontrarle otro título mediático, porque 'cepo' no da", ya que ese concepto refiere a "que todo está quieto" y que hay "inmovilidad", cuando en la Argentina no ocurre eso en el mercado de cambios. La Presidenta, además, aseguró que "hay una libertad absoluta" para viajar al exterior y señaló que pueden salir del país "todos los que quieren", a pesar de las medidas impulsadas por el Gobierno sobre la compra de divisas extranjeras, que condiciona esta posibilidad.Ejemplificó que había visto "muchos argentinos en Nueva York" mientras estuvo en esa ciudad la semana pasada en visita oficial, con lo cual, dijo, daba "fe de que pueden viajar todos los que quieren".Cristina Fernández sostuvo que hubo una "timba especulativa con motivo de las elecciones" de 2011, en la que obtuvo la reelección, y aseguró: "Se quiso presionar a esta presidenta con una devaluación".Por su parte, Marcó del Pont admitió que, "como contrapartida a la intervención cambiaria", se ha registrado "una tensión de precios mayor que la de otros países", pero destacó "la disminución del riesgo externo de la Argentina".Aseguró que la decisión del Ejecutivo de regular la compra de dólares "era de sentido común", luego de que el año pasado se fugaran divisas por el equivalente al 4,2 por ciento del producto interno bruto (PIB).Al disertar en las Jornadas Monetarias y Bancarias organizadas por el Banco Central, la funcionaria dijo que fue "fundamental que un país como la Argentina se planteara una eficiente administración de los flujos de los argentinos".

