Cristina pide frenar la "guerra de divisas" durante la Cumbre del G-20
La Presidenta mantuvo una breve reunión con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
La presidenta Cristina Fernández defendió el modelo económico del gobierno ante representantes de empresas internacionales y pidió "cooperación internacional" para superar la puja por la manipulación de la cotización de las monedas para favorecer el comercio externo.
La Presidenta expuso los principales lineamientos seguidos por su gestión para enfrentar la crisis internacional desatada en 2008, en un seminario sobre negocios y finanzas que se realizó en el Sheraton Grande Walkerhill Hotel, en el marco de la Cumbre del G-20 que se realiza en Seúl.
Pero también se adentró en uno de los temas centrales de la reunión que se realiza en la capital de Corea del Sur denominado "guerra de monedas" y sugirió que el tema "tiene que ser abordado desde un concepto de cooperación internacional".
Abogó porque "los países más desarrollados realicen un aporte más grande, y no pretender que los países emergentes detengan su crecimiento", al referirse al debate sobre las intervenciones de los países para debilitar sus monedas para favorece el incremento de las exportaciones.
Reunión con Zapatero. Previo a su discurso en el seminario, la mandataria argentina mantuvo una breve reunión con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que le expresó sus condolencias por el fallecimiento de su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, según se informó oficialmente.
En su exposición, ante unos 30 CEO\'s de las principales empresas del mundo con intereses en la Argentina, Fernández planteó que "es muy importante que existan buenos salarios, de manera de fomentar, precisamente, el crecimiento del mercado interno".
También aseveró que la Argentina, al establecer "un desendeudamiento genuino" con los organismos internacionales de crédito, pudo "enfrentar la crisis internacional de 2008, e inclusive creció" en su economía.
Por el contrario, cuestionó que, en los años 90, "quienes eran adalides del Consenso de Washington gobernaban el país con déficit fiscal y comercial estructural".
Defensa del modelo. En otro pasaje de su exposición, Cristina Fernández defendió la política de mantener "un encaje del 30 por ciento para todos los capitales especulativos que ingresan al país, no para los que llegan para inversiones reales y de obra" y sostuvo que mantener un superávit fiscal y comercial se ha constituido en una garantía de estabilidad para enfrentar la crisis".
"Hemos mejorado sustancialmente nuestra posición en reservas y ésa es una defensa ante la volatilidad que existe en el mercado internacional", insistió.
"Hicimos del sostenimiento del desarrollo y sostenimiento del mercado interno algo clave. Yo me lancé a convencer a la sociedad argentina que lo único que no podíamos hacer era paralizar el consumo", declaró.

