Temas del día:

Cristina impuso a Zamora en la línea sucesoria presidencial

El exgobernador santiagueño, radical K, seguirá a Boudou en la cadena de autoridades. Fuerte señal a la interna del PJ y a Scioli.

28 de febrero de 2014 a las 12:01 a. m.
Mario Fiore
Cristina impuso a Zamora en la línea sucesoria presidencial
En obra. El kirchnerismo ya puso las tubulares ante el Congreso, para cumplir la orden presidencial de una megamanifestación para el discurso de mañana (DyN).

Buenos Aires. Cristina Fernández decidió imponer al ex­gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, un radical ultrakirchnerista, como segundo en la línea sucesoria, detrás del vicepresidente Amado Boudou, quien está muy complicado en la Justicia y cuya influencia en el núcleo duro del poder K viene en merma. Zamora será votado hoy, por orden de la Presidenta, como presidente provisional del Senado, cargo que ocupaba hasta ahora Beatriz Rojkés de Alperovich, la esposa del gobernador de Tucumán. Luego de las denuncias de intentos de desestabilización por parte del oficialismo, la designación implica un abroquelamiento presidencial, que quita de la línea sucesoria a cualquier candidato que coquetee con el PJ no kirchnerista.La decisión sorprendió a casi todos en el Senado, pese a que el rumor se había instalado con fuerza a principios de diciembre, cuando Zamora asumió como senador al no poder acceder a una nueva reelección –la frenó la Corte Suprema por ser inconstitucional– y dejar a su esposa, Claudia Ledesma Ab­dala, como gobernadora de Santiago del Estero. El radical K fue tercero en la lista del Frente Cívico por Santiago en las le­gislativas de octubre y, cuando supo que no podría ser cuatro años más gobernador, hizo renunciar al primer senador electo, el exdiputado Daniel Brue. Zamora encontró en ese momento rechazos en el bloque de senadores del oficialismo, donde la mayoría quería que el jefe de bancada, Miguel Pichetto, ocupase la presidencia provisional o que continuase en el puesto Rojkés de Alperovich. En la pelea abierta dentro del oficialismo por el 2015, Pichetto demostró su simpatía por Daniel Scioli (resistido por el núcleo duro del kirchnerismo, especialmente por el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini) y viene marcando disidencias con la Casa Rosada. Ante la puja entre los propios senadores peronistas que candidateaban a Pichetto y el impulso de Cristina y Zannini a Zamora, el Ejecutivo dejó saber en enero que no habría cambios y que Rojkés conservaría su sillón. Pero fue una cortina de humo: entre el miércoles y ayer la Presidenta ordenó votar a Zamora. El primero en saberlo fue Pichetto, por la propia mandataria, quien lo recibió en la Rosada. El rionegrino escuchó que seguirá al frente de la bancada y luego se anotició del desembarco de Zamora. Para contener una posible rebeldía, Cristina envió ayer al Senado al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien irrumpió en una reunión que Pichetto mantenía con el bloque en pleno. Allí. ambos agradecieron a Rojkés los dos años al frente de la Cámara Alta y pidieron que se votase, por deseo presidencial, a Zamora."Se lo notaba incómodo", con­fió un senador sobre Pichetto. "De todas formas esto es una decisión presidencial, nadie la desobedecerá", agregó. Capitanich también contactó a senadores aliados para ordenar la votación que se hará hoy en el recinto, 24 horas antes de que la Presidenta asista al Congreso a inaugurar las sesiones ordinarias. El temor es que la UCR y el resto de los bloques no K voten en contra de Zamora, quien maneja con mano dura la política de su provincia y no tiene buen diálogo con otras fuerzas (incluso con los kirchneristas santiagueños).

Opositores dudan; Lilita no va

Las aguas opositoras están divididas sobre cómo comportarse si, mañana, en la Asamblea Legislativa, la Presidenta incurre en alguna diatriba. En la UCR prima la idea de levantarse de las bancas si llegan a ser el blanco de acusaciones. En cambio en el FAP, socio en los papeles de los radicales, prefieren “aguantar” todo el discurso para demostrar voluntad de construcción democrática. “En todo caso siempre está la posibilidad de responder después de que termine de hablar”, explicó un socialista. Elisa Carrió, la líder de la Coalición Cívica, ya avisó que directamente no irá a la Asamblea.

Corresponsalía