Cristina, críticas y elogios a gobernadores
En un acto en El Calafate, la Presidenta cuestionó al santacruceño Daniel Peralta, quien no estuvo en la ceremonia. Luego del fuerte cruce con los socialistas, ayer le envió una señal al santafesino Bonfatti. Reivindicó a Juan Domingo Perón y a su esposa Eva Duarte.
Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández criticó elípticamente ayer al gobernador santacruceño, Daniel Peralta, y, aunque aseguró que seguirá ayudando a esa provincia, le pidió un "modelo de gestión y administración" para que no sea tomado como un "privilegio" por otros distritos. En un acto realizado en El Calafate, sin la presencia del mandatario santacruceño, la Presidenta señaló que "es una suerte tener un Gobierno que ayuda, pero tenemos que saber que hay que tener un modelo de gestión para que esa ayuda no sea vista como un privilegio para otros". "Ayudante y el cielo te ayudará. No se le puede estar pidiendo a Dios todo. Si no nos movemos, Dios solo no puede hacer las cosas", parafraseó la jefa del Estado, en dirección a Peralta, con quien mantiene un distanciamiento desde hace meses por la administración de la provincia y no estuvo en el acto. Por el contrario, en la misma ceremonia, la Presidenta le prometió ayuda al gobernador de Santa Fe, el socialista Antonio Bonfatti, en el marco de una videoconferencia con Las Parejas, donde se inauguró una muestra agroindustrial.La Presidenta, con humor, hizo referencia a un "mangazo" que le hizo Bonfatti para una zona franca en Santa Fe, y le señaló que habría "buenas noticias" ante ese pedido.El comentario se produjo luego del encontronazo de semanas atrás en el Congreso, en el cual el diputado de La Cámpora Andrés Larroque habló de "narcosocialismo" en Santa Fe, por las investigaciones que salpican a policías del distrito.Aunque habló de estos dos gobernadores, Cristina Fernández no hizo referencia a la disputa que mantiene con el gobernador José Manuel de la Sota. En un extenso discurso en el que destacó las gestiones de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, en la intendencia de Río Gallegos y en la gobernación. "Le tocó bailar con la más fea" porque "el país era terrible" y "no se recibía coparticipación". "No había ingresos en materia de coparticipación, la convertibilidad no permitía tener un país floreciente", dijo la mandataria, que remarcó que "la única vez que (a Kirchner) le tocó bailar con la más linda, fue conmigo".Por otra parte, la Presidenta reivindicó el estilo político de Juan Domingo Perón y de su esposa, Eva Duarte, al asegurar que "si todos los que hacen personalismo se ocuparan del pueblo como lo hicieron" ambos líderes políticos, "bienvenidos los personalistas". En un mensaje a quienes "critican a Perón y a Evita" y quienes "los castigaron por su personalismo", la mandataria sostuvo que el fundador del justicialismo y su esposa "están en la memoria del pueblo hasta el día del Juicio Final".Cristina presidió la inauguración del Centro Cultural del municipio y el Museo del Juguete, en donde exaltó que "en el sur seremos poquitos, pero ya les pusimos dos presidentes" en referencia a Kirchner y ella.La película y el impacto del arribo al poder
Le gustó. La presidenta Cristina Fernández agradeció ayer a la directora de Néstor Kirchner, la película, Paula del Luque, y a los técnicos, por "haber podido atrapar el espíritu patagónico" del ex presidente. "La película está muy lograda, pudo captarlo, expresarlo, contarlo, no sólo a través de testimonios sino de imágenes, sin golpes bajos", afirmó la Presidenta sobre la película que hoy se presentará en el Luna Park al celebrarse el Día del Militante.
Aclaración. Cristina Fernández aclaró que "no participó en nada" con respecto a la filmación. "Tenía temores de cómo iba a ser tratado el momento de su partida, pero la directora lo hizo de una manera no sólo artística por la poesía del momento, sino ajustada a la verdad histórica".
Impacto. La jefa del Estado confesó el impacto que causó en su persona ver a Néstor Kirchner ingresar como presidente a la Quinta de Olivos, y reveló que se quedó "muda, estuve tres meses con severas dificultades para poder hablar". "La ficha me cayó cuando ingresé a Olivos", reveló la mandataria, ayer al encabezar un acto en El Calafate, su habitual lugar de descanso.Más información- Los cordobeses, los heridos de la batalla política (análisis de J. Cañas)- Estrategia kirchnerista en Córdoba- La pulseada con De la Sota se coló en Smata

