Combustible para la interna peronista
Antes de que los Moyano desafiaran el poder del cristinismo, Daniel Scioli, primero, y José Manuel de la Sota, después, comenzaron a marcar distancia con la Casa Rosada, en una clara estrategia por alimentar sus aspiraciones presidenciales. Julián Cañas.
Antes de que los Moyano desafiaran el poder del cristinismo, Daniel Scioli, primero, y José Manuel de la Sota, después, comenzaron a marcar distancia con la Casa Rosada, en una clara estrategia por alimentar sus aspiraciones presidenciales. En Córdoba, este adelanto de los tiempos políticos obligó al delasotismo a volver su mirada hacia Juan Schiaretti. Como lo hizo De la Sota en su momento, el ex gobernador se entretiene con una módica actividad como asesor de empresas y se mantiene en silencio. Pero sin dejar de observar el panorama político.A mediados del último verano, los delasotistas veían como inevitable buscar un acuerdo con el kirchnerismo. El propio De la Sota se reunió un par de veces con la rectora Carolina Scotto. No hablaron de cuestiones electorales, pero al gobernador le quedó una buena imagen de la titular de la Casa de Trejo. "Es una mujer interesante. Mesurada y proclive al diálogo", se le escuchó al mandatario en privado. En aquellos meses de sol ardiente, De la Sota pensaba que su aspiración presidencial recién iba a tomar forma luego de las elecciones legislativas del año próximo.Pero la interna nacional del peronismo se recalentó, por una audaz jugada de Scioli: se sacó un foto con Hugo Moyano, lo que despertó la ira del cristinismo. El bonaerense también oficializó que pretende suceder a la Presidenta.Estos movimientos desmoronaron el plan de De la Sota de aguardar con paciencia budista el desarrollo de la gestión de Cristina Fernández.El gobernador de Córdoba amenazó con recurrir a la Corte Suprema de Justicia por la deuda de la Nación con la Caja de Jubilaciones, que data de un año y medio atrás.Ahora, De la Sota apunta a que un peronista con buena imagen, como Schiaretti, se convierta en la carta del PJ cordobés para jugar en los comicios del año próximo. En el Centro Cívico provincial descuentan que si se mantienen las dificultades económicas, lo más probable es que el Gobierno nacional adelante los comicios, previstos para octubre de 2013, a mayo o junio próximo.De la Sota trata de cubrirse de que una movida sorpresiva del cristinismo afecte su estrategia electoral. De allí que la mirada de los delasotistas se haya vuelto hacia Schiaretti, un candidato de peso para afrontar el próximo desafío en las urnas.De la Sota y Schiaretti no hablarán en público de esta movida. Pero por lo bajo prepararán el terreno para alambrar el peronismo cordobés. Scotto comenzó a caminar la provincia y los dos referentes del PJ cordobés tratarán de poner un muro de contención al crecimiento de la segura candidata del cristinismo, en medio de la interna peronista a la que los Moyano ayer le echaron combustible.

