Cinco días internados en camillas
Peregrinar de hospital en hospital para terminar siendo internado en una camilla que, con suerte, estará ubicada en una sala de guardia. Si no hay lugar ahí, al pasillo.
Peregrinar de hospital en hospital para terminar siendo internado en una camilla que, con suerte, estará ubicada en una sala de guardia. Si no hay lugar ahí, al pasillo. Esta es la atención que reciben los cordobeses en los nosocomios públicos, donde faltan hasta vendas."El sábado fui al Hospital Misericordia por problemas respiratorios. Me dijeron que tenía bronquitis aguda pero que no podía quedarme porque no había camas. Me derivaron al San Roque y pasó lo mismo, estaba lleno, atendían a la gente en los pasillos", contó a este diario Oscar, un técnico en informática de 50 años, que vive en el barrio Villa Adela y ahora se encuentra en el Hospital Tránsito Cáceres de Allende, internado en una camilla de 50 centímetros de ancho, en la sala de guardia. "Tengo que pasarme dos o tres días más acá", contó resignado. Y luego afirmó: "El problema no son los médicos, es el Gobierno. Inauguran muchos hospitales pero falta lo principal, que son los insumos".En la misma sala está internada Cintia, también desde el sábado, sin siquiera una almohada. Las enfermeras enrollaron una frazada para que la joven pueda apoyar la cabeza.

