Capitanich insinuó que podrían modificarse los subsidios a servicios públicos
"Un chaqueño paga la luz eléctrica mucho más cara que un habitante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires", ejemplificó en su segundo contacto con el periodismo en Casa de Gobierno.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dejó hoy abierta la posibilidad de modificar la actual política de subsidios del Estado nacional al poner de manifiesto las desigualdades de las tarifas de servicios públicos, tanto por nivel de ingresos de los usuarios, como de las regiones en que se los aplica.
"Un chaqueño paga la luz eléctrica mucho más cara que un habitante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires", ejemplificó en su segundo contacto con el periodismo en Casa de Gobierno, en referencia a lo que denominó "un factor de inequidad", ya que la diferencia de tarifas entre los dos casos obedece a que los subsidios se aplican en el área metropolitana.
Asimismo, Capitanich hizo hincapié en la incidencia de las tarifas en familias de diferentes niveles de ingresos dentro de una misma región, ya que "obviamente una tarifa de cualquier servicio de agua, de luz, de gas puede afectar de manera distinta, depende de la estructura de ingresos".
"Para alguien que gana muy buenos ingresos, pagar una tarifa que es absolutamente baja, no le afecta de ninguna manera. Pero una persona que tiene un salario mínimo, vital y móvil, por supuesto que paga una tarifa y le afecta", indicó.
Al respecto, el funcionario señaló que el problema será analizado en el marco de "una política económica amplia y de absoluta equidad social", si bien no dio precisiones sobre qué medidas se tomarán al respecto.
"El Gobierno lo que ha impulsado es el tener subsidios desde el punto de vista de tarifas, en transporte urbano, en energía, en gas, etcétera, precisamente para lograr, primero que los empresarios tengan rentabilidad en la cadena productiva, a los efectos de estimular la creación de empleo y las exportaciones", señaló.
En segundo lugar, Capitanich abogó por "proteger el poder adquisitivo del salario y también a los consumidores y también a los usuarios de servicios".
Durante las gestiones de los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández, se vienen aplicando subsidios a diferentes sectores económicos, principalmente a empresas de los sectores energético y de transporte.
Con tarifas que en algunos casos llevan un congelamiento de más de una década, los subsidios económicos alcanzaron en 2012 a cien mil millones de pesos y en lo que va de 2013 registran un incremento interanual del 50 por ciento.
Sin embargo, como señaló Capitanich, esos beneficios no se aplican en forma equitativa en todo el país, por lo que el mismo servicio público tiene diferencias tarifarias ostensibles entre el Gran Buenos Aires y el resto del país.
Asimismo, dentro del área metropolitana los sectores de mayores ingresos también son favorecidos con los subsidios, de lo que se desprende que sectores socialmente postergados del interior financian su consumo.
El Gobierno intentó realizar una enmienda parcial de esa anomalía a fines de 2011, en el marco de lo que se denominó "sintonía fina", que luego dejó trunco.

