Caló asumió en la CGT, con elogios a la Presidenta
Se reconoció oficialista. En el acto dijo que respaldaba la protesta de los gendarmes, pero, luego, se rectificó a través de la agencia Télam.
Buenos Aires. La CGT oficialista que agrupa a la mayoría de sindicatos industriales y de servicios eligió ayer al metalúrgico Antonio Caló como secretario general, quien así pasó a convertirse en la contracara de Hugo Moyano, elegido en julio pasado al frente de la otra CGT. Al término del congreso del que participaron 1.427 delegados, Caló les habló a los cinco mil trabajadores reunidos en el estadio de Obras Sanitarias y se asumió con oficialista. En su discurso defendió las políticas del Gobierno nacional y reivindicó varias veces la figura del ex presidente Néstor Kirchner, a quien, dijo, "los jóvenes trabajadores de hoy lo recordarán como nosotros nos acordamos de Perón". Andrés Rodríguez (UPCN) y Omar Viviani, taxistas, ocuparán las secretarias adjunta y gremial. La lista Azul consiguió 1.424 votos, y hubo 3 en blanco. "Cómo no vamos a ser oficialistas", se preguntó varias veces Caló en su discurso para enumerar lo que consideró logros de los gobiernos kirchneristas como la creación de puestos de trabajo."Asumo la responsabilidad de defender este Gobierno pero también le vamos a decir cuando estén equivocados, con todo el respeto", aclaró.Terminado el congreso, en un cruce con la prensa, cuando este diario le preguntó por "el tono del reclamo de la Prefectura", Caló respondió: "Nosotros siempre vamos a tener que avalar a los compañeros que defienden su salario".Una hora después, a través de la agencia oficial Télam, Caló se rectificó de esas declaraciones. "No estamos de acuerdo con este reclamo, porque ellos tienen otros canales que no son la protesta; claramente no son un gremio y por eso deben tener responsabilidad".La proclamación de Caló al frente de la CGT es el resultado de un acuerdo entre los gremios industriales y de servicios más grandes del país (UOM, Smata, UPCN, Comercio, UOCRA, UTA, taxistas, Sanidad, Luz y Fuerza, por nombrar a los más poderosos e influyentes). "Perón decía que los sindicalistas son sabios y prudentes. Yo no soy sabio, pero sí prudente", dijo ayer Caló, remarcando su perfil de dirigente cauto.Así, ex menemistas como Armando Cavalieri y Oscar Lescano, sellaron su alianza con sindicalistas afines al kirchnerismo como Andrés Rodríguez y Ricardo Pignanelli o ex moyanistas recientes como Viviani y el portuario Omar Suárez. Todos ellos ocuparán un cargo entre los 25 que tiene el Consejo Directivo. Cuando estos grupos se separaron de Moyano, representaban a 18 secretarías.Las diferencias internas de la CGT oficialista asoman al contrastarse el documento firmado por todos los sindicatos con los discursos de Rodríguez, Viviani y Caló. En el documento se afirma el respaldo a las políticas de reindustrialización pero sin que figure un apoyo explícito al Gobierno, como sí lo hubo, y con mucho énfasis, de parte de los oradores.En ese documento figuran algunos reclamos: "suba extraordinaria" para las jubilaciones, universalización de las asignaciones familiares, suba del piso de ganancias y eliminación del IVA a productos de la canasta básica.
Moyano, crítico
Respaldo a gendarmes. El jefe de la CGT opositora, Hugo Moyano, salió ayer a respaldar a los agentes de Prefectura y de Gendarmería, al advertir que el decreto por el que se reducen sus salarios "es un disparate total", y responsabilizó al Gobierno nacional por las protestas.
Contra la Presidenta. Moyano cargó contra el Gobierno, al afirmar: "Esto demuestra la descomposición en todos los órdenes del Gobierno. Y esto es lo que no ve la Presidenta. Quizá el grado de soberbia que tiene no la deja ver. El Gobierno es mitómano, se cree primero sus mentiras y después quiere hacerlas creer al resto, pero la gente no lo acepta", aseguró Moyano.
Paso a paso
4 de septiembre. La Presidenta y la ministra de Seguridad, Nilda Garré, firman la resolución 1307/12 que establece la revisión de "algunos suplementos particulares y compensaciones" que percibe el personal en actividad de Gendarmería Nacional y de la Prefectura Naval.
Lunes 1° de octubre. Al percibir sus haberes, gendarmes y prefectos constatan que, en la mayoría de los casos, el decreto generó reducciones en los salarios de entre 30% y 60%.
Martes 2 de octubre. Prefectos del edificio Guardacostas, sede central de la fuerza, en Puerto Madero (Buenos Aires), inician la protesta. El reclamo se extiende a otras guarniciones del país. La Presidenta adelanta su regreso desde Perú. El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, se reúnen con los suboficiales, pero no llegan a un acuerdo. Se producen agresiones y daños contra los funcionarios, y la protesta sigue.
Miércoles 3 de octubre. En la madrugada se suman a la protesta efectivos de Gendarmería, en distintas provincias. Más tarde, los gendarmes de la Escuela de Suboficiales ubicada en Jesús María se pliegan a la protesta y resuelven marchar a la plaza de esa ciudad, donde permanecen.
A las 11. El jefe de Gabinete, Juan Abal Medina, anuncia que el Gobierno da marcha atrás con los descuentos y culpa a las autoridades de Prefectura y de Gendarmería por anomalías en la aplicación del decreto.
A las 17. La ministra Garré releva a las cúpulas de Gendarmería y de Prefectura y designa a los nuevos jefes.
A las 21. El Gobierno nacional eleva una nueva propuesta a los reclamantes que incluye mejoras en los salarios. Al cierre de esta edición, los agentes analizan el ofrecimiento.

