Beatriz Sarlo y el debate político en campaña: “Lo que se ve es de cuarta categoría”
“No creía que en una Argentina de costumbres modernas (lo del garche) podía ser una intervención pública”, aseguró en una entrevista con Radio Pulxo, de Córdoba capital.
Beatriz Sarlo aseguró que las discusiones públicas hoy en Argentina, en medio de una campaña electoral, demuestran que la política se “ha degradado” en el país y lo que se ve en es “de cuarta categoría”.
“Se han perdido las grandes discusiones políticas. Si uno ve la prensa de hoy, ve que está ocupada por declaraciones de cuarta categoría, diciendo si se puede garchar o no se puede garchar. Yo no creía que en una Argentina de costumbres modernas esa podía ser una intervención pública. Pensemos en algún país de costumbres muy tradicionales donde eso suene como una intervención cuasi-revolucionario. Pero en Argentina, no. En Argentina es un ademán torpe, de la peor categoría de torpeza, para ver si se arranca un voto juvenil. Únicamente es eso”, aseguró en el programa “Hacete cargo”, de Radio Pulxo (95.1).
Para Sarlo, este tipo de declaraciones es producto de “un movimiento aconsejado por los productores de imagen política”.
“Lo que uno puede rescatar de todo eso, como concepto, es que la política se ha degradado mucho en Argentina. Y no se ha degradado por las figuras que uno más ha combatido, como la de Cristina (Kirchner), que es una figura que sigue siendo política. Ni la del Presidente, que es un hombre sin fuerza política pero que, de todas maneras, no entra en esas disquisiciones que parecen del peor Twitter”, aseguró.
Manes y la apatía
La ensayista e intelectual abordó, además, la apatía que parece reinar en la sociedad actual y mencionó a Facundo Manes como el arquetipo de la política en decadencia.
“Tiene que ver con la crisis... No me gusta la palabra ‘decadencia’, pero podría decirse que hay un proceso de decadencia de los partidos que, buscando nuevos votantes o votantes más jóvenes, han perdido incluso sus rasgos más tradicionales. Rasgos que los habían convertido durante un siglo en partidos fuertes, con signos fuertes, programáticos, que podían ser entendidos por la gente. Y no simplemente para decir que uno está (en la política) para que la gente esté mejor”, expresó Sarlo.
“El arquetipo de esa consigna es Facundo Manes, que viene para que la gente esté mejor. ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué quiere decir eso sin un programa? No quiero ni pensar que quiere decir: “Vengo para que la gente haga tal o cual cosa con su cuerpo”. Salvo que uno tenga posiciones muy libertarias y se las sepa fundar teóricamente, eso parece del siglo pasado”, afirmó.
En ese sentido, Sarlo aseguró que esas políticas que se presentan actualizadas son en realidad “extremadamente arcaicas”.

“Las políticas debe tomar en cuenta todos los acontecimientos. Todo lo que sucede en el mundo. La Argentina tiene una tradición que, en algunos momentos, se ocupaban de qué sucedía en la política internacional. Si usted pregunta hoy qué sucede en Kabul, (el votante) tampoco puede decirlo, excepto algo sobre algún plano de televisión donde ve gente barbuda”, criticó.
Para la intelectual, esto demuestra que hoy la “decadencia es muy fuerte”, pero no lo atribuyó a la gente. “Lo tengo que atribuir a la decadencia a los partidos, que han hecho populismo barato de derecha en los últimos años”, enfatizó.
Y avanzó sobre ese tópico. “La política, con todos los tránsitos de un partido a otro, y de fracciones a de un partido a otro, y de sus representantes que arman su partidito está perdiendo claridad. En los países en los que eso no sucede, los partidos mantienen cierta unidad, con elecciones internas, con discusiones, con polémicas... Pero mantienen cierta unidad”, analizó.
Para ejemplificar, Sarlo mencionó a Estados Unidos, España, Chile y Uruguay.
“Allí los partidos tienen una trayectoria histórica y a partir de esa trayectoria buscan cierto tipo de identificaciones, incluso con los más jóvenes”, agregó.
Votar
El conductor del programa Martín San Pedro le preguntó si era importante votar.
“Es la mejor forma que conocemos para el cambio, renovación o confirmación de autoridades. Si usted tiene otra forma, estoy dispuesta a escucharla”, contestó. “Es la mejor forma que conocemos”.
También fue consultada sobre si había un “vacío de poder” en Argentina hoy.
“No parece haber un vacío. Lo que parece haber es un poder loteado, entre políticos o personajes que no nos parecen que tengan las capacidades para manejar lo que han conseguido en el loteo”, contestó, y agregó: “Un vacío de poder es cuando se producen una enorme crisis y se avecinan cambios terribles”.
-¿Comparte que Alberto Fernández debe retirarse de la escena, que tenga un “Ascochinga”, como sugirió Jorge Asís?
-¿Y a Cristina donde la mandamos? ¿A Carlos Paz? Acá hay un poder que está dividido, por un pacto que se hizo y que lo llevó a Alberto Fernández a la presidencia. La sucesión constitucional queda en Cristina. Preferiría que Alberto Fernández se haga cargo de que es presidente de la República. Salvo que pensemos que Cristina vaya a ser mejor presidenta.

