Arrancó la pelea
El cruce entre Juez y Aguad es un adelanto del clima que tendrá la campaña electoral, en la pulseada por el poder provincial. Julián Cañas.
Era previsible y anunciado. Una vez que la pelota dejara de rodar en el Mundial de Sudáfrica, arrancaría la campaña en Córdoba, con la mira puesta en un 2011 a pura elecciones.
También era esperable que la época preelectoral se abriera con fuertes cruces entre quienes aspiran a llegar al poder. Ni hablar de ideas o propuestas. Fuertes acusaciones para calentar el clima, un año antes de las elecciones provinciales.
El senador nacional Luis Juez, candidato a gobernador por el Frente Cívico, aprovechó la declaración de un testigo en el juicio que se sigue en Córdoba contra represores para echar sospechas sobre el pasado del diputado nacional Oscar Aguad, el principal aspirante radical a llegar a la Casa de las Tejas.
La respuesta del dirigente de la UCR no se hizo esperar. Ayer, Aguad sugirió un hipotético pacto de “no agresión” entre Juez y los Kirchner.
Desde el peronismo, pese al bajo perfil de José Manuel de la Sota y la estrategia del gobernador Juan Schiaretti de no opinar de política, el titular del bloque oficialista, Daniel Passerini, se encarga de salir a cuestionar a los opositores. Su mira siempre apunta con mayor precisión a Juez.
Tanto la UCR como el PJ aún no oficializaron a sus candidatos. Pero, sin dudas, De la Sota y Aguad tienen ventajas en la interna para buscar suceder a Schiaretti. En el Frente Cívico no hay incertidumbre: Juez será otra vez el candidato.
Schiaretti ha dicho que recién en marzo próximo anunciará la fecha de la elección de su sucesor. Pero, los peronistas, especialmente los delasotistas, ya plantean dos fechas posibles: el último domingo de junio o el primero de julio del año próximo.
El gobernador no lo admitirá en público, porque será una forma de esmerilar su poder. Sin embargo, los dirigentes peronistas están convencidos de que la elección local se debe adelantar para no quedar atrapados en la pelea nacional entre kirchneristas y disidentes.
Aun sin algunos candidatos confirmados, las tres fuerzas políticas que disputaran el poder en Córdoba ya muestran sus estrategias para convencer a los cordobeses.
El peronismo trata de fortalecer la administración de Schiaretti para luego mostrar una “continuidad” con el liderazgo de De la Sota.
Luego de algunos roces, Schiaretti y De la Sota se convencieron de que tienen necesidades mutuas de que el peronismo siga en el poder. Esa es la única prenda de unión entre los dos referentes peronistas cordobeses.
La UCR aspira a volver al poder luego de 12 años, con una prédica, apoyada por encuestas que marcan un rechazo de los cordobeses hacia los K: de los tres partidos, el radicalismo es el único que no tuvo contactos con el kirchnerismo.
Por su parte, Juez buscará ser una cuña entre los dos partidos tradicionales. Cuestionará a radicales y peronistas por los 27 años que se repartieron el poder en Córdoba. De allí, sus últimas críticas a Aguad y a Schiaretti.
Falta un año y la campaña ya está en marcha. Las propuestas brillan por su ausencia, pero los protagonistas buscan el centro del ring.

