“Ante el ‘vamos por todo’ se puede responder ‘hasta acá llegaron’”
Para el economista, el argentino terminará siendo estudiado como un caso sobre la incapacidad para gestionar la bonanza. “No hay riesgo de eclosión”, dice, pero estamos lejos del buen camino.
La opinión de quien fuera el primer ministro de Economía de Néstor Kirchner sigue concitando gran interés entre los empresarios. Ayer fue el plato fuerte para inaugurar el primero de los almuerzos mensuales que realiza la Fundación Mediterránea, el que generó una masiva concurrencia que colmó los salones del Hotel Holiday Inn. "Si tuviera que resumir la situación con una palabra, esta sería mediocridad", les dijo Roberto Lavagna a un auditorio de más de 300 personas. Además de los directivos de la Fundación Mediterránea, formaron parte del encuentro la vicegobernadora, Alicia Pregno, el viceintendente, Marcelo Cossar, representantes de todas las instituciones gremiales empresarias de la provincia, y directivos de la mayor parte del arco empresarial de Córdoba.Luego de que se realizara un minuto de silencio en homenaje al desaparecido José Castro Garayzábal, quien fue uno de los fundadores de la institución, el presidente de la Fundación Mediterránea, Martín Amengual trazó los ejes de trabajo que seguirán este año como aporte para el crecimiento del país.Al momento de opinar, Amengual sostuvo que "convivir con la inflación y pensar que con eso se puede lograr una economía productiva, es irreal y equivocado. Se necesita tener proyecto y consenso político", afirmó y de inmediato aclaró que esto "no es de izquierda ni de derecha, sino del más básico sentido común". Sin eclosión. Lavagna por su parte, después de sostener que no cree que estamos ante un riesgo de hiperinflación, afirmó: "No hay una crisis abierta pero estamos muy lejos del sendero de un modelo de crecimiento". El problema, indicó, es que "no hay visión de mediano plazo y han ido desapareciendo algunas condiciones creadas luego de la crisis (superávits gemelos, altas tasas de inversión, entre otras) y convivimos con desequilibrios económicos cada vez más marcados".Sostuvo que la magnitud de los déficits no es el de otros tiempos, por eso el empeoramiento progresivo de la situación del país sigue teniendo margen hacia adelante. Esto, en gran medida, ayudado por los altos precios de la soja. De todas maneras, aclaró que aunque estas situaciones pueden durar, lo que no se puede es evitar sus consecuencias a futuro. "Y estaremos hablando una crisis autoinfligida por las autoridades. El argentino será un caso de estudio como el de la incapacidad para gestionar la bonanza", lanzó.Enumeró el empeoramiento progresivo de los datos de la economía por lo que el estímulo al consumo se convirtió en el único elemento para sostener el crecimiento, acompañado de un pronunciado deterioro institucional. "Todo –dijo– en el marco de un discurso que avanzó hasta al 'vamos por todo'".Consultado sobre si eso podría profundizarse, Lavagna respondió: "El tema es ver si se lo frena con un 'hasta acá llegaron', pienso que podemos estar entrando en ese momento, algunas cosas así lo indican, si se avanzará o no, no lo sé, hay indicios cruzados".

