Algunas puertas de la Rosada se abrieron para el gobernador
El gobernador se habría reunido el jueves pasado con un influyente funcionario K. Sería el primer paso de la negociación que De la Sota viene reclamando desde que asumió el poder en Córdoba. Julián Cañas.
No lo publicó ninguno de los tantos canales oficiales que tiene el Gobierno provincial para brindar información. Pero, de manera informal, funcionarios delasotistas admitieron que el gobernador José Manuel de la Sota viajó el jueves pasado a Capital Federal y se reunió con algún funcionario K. Sus hombres más cercanos reconocen que De la Sota es "mucho más optimista" respecto del trato con el Gobierno nacional desde el 25 de enero, cuando luego del acto de su reaparición pública, tras la operación de tiroides, la presidenta Cristina Fernández lo recibió 10 minutos en su oficina de trabajo en la Casa Rosada.La promesa de la jefa del Estado fue que en la semana siguiente (la que está en curso) lo iba a recibir uno de sus funcionarios más influyentes: el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini.Aunque nadie lo confirmó, el jueves por la tarde la puerta del despacho del funcionario cordobés nacido en Villa Nueva habría sido la que se abrió para comenzar la negociación por la deuda de 1.700 millones de pesos que la Provincia le reclama a la Nación. Pero, además, el gobernador aspira a dialogar sobre el déficit de la Caja de Jubilaciones provincial, que este año tendrá un rojo superior a los 1.600 millones de pesos.Un indicio de que el gobernador ya tuvo alguna señal de diálogo de parte de los K fue su discurso en la Legislatura, el miércoles pasado. De la Sota mencionó la deuda del Gobierno nacional, pero en todo momento se mostró "optimista" de que las diferencias se resolverán por medio del diálogo.El mandatario provincial sólo tuvo elogios para la Presidenta, por su preocupación por los daños que la tormenta causó en la ciudad de Córdoba el lunes pasado, aunque hasta ahora no se conoce que desde la Nación haya llegado alguna ayuda concreta a la Municipalidad de Córdoba.En el breve diálogo que mantuvo con la Presidenta, De la Sota habría dejado claro que le urge tener alguna certeza sobre cuál será el trato financiero del Gobierno nacional hacia su gestión, ya que debe afrontar la negociación con los estatales cordobeses que reclaman aumentos salariales.Si el poder central no paga al menos una parte de la deuda y no hay un acuerdo por el déficit de la Caja de Jubilaciones, las finanzas provinciales no están en condiciones de aumentar salarios. Es más, el propio De la Sota ha dicho de manera pública que esta situación de incumplimiento del Gobierno nacional podrá ser sostenida por la Provincia sólo hasta marzo.En este contexto, luego del diálogo con Cristina, De la Sota está convencido de que encontrará una solución a sus reclamos. "Lo que menos necesita el kirchnerismo es pelearse con otro gobernador peronista, después de las tensiones que tienen con (Daniel) Scioli", graficó un funcionario delasotista, con una cuota de optimismo y sentido común. Claro que los K no se han caracterizado, precisamente, por apelar al sentido común en sus decisiones. Todo lo contrario, en los ocho años y medio que llevan en el poder les ha ido bien haciendo trizas algunas reglas no escritas de la política.No obstante, por estas horas, en el nuevo Centro Cívico cordobés reinan aires de optimismo en la relación con los K, una realidad impensada un mes atrás. Todo parece indicar que se debe a que comenzaron a abrirse algunas puertas en la Casa Rosada.

