Ahora trasciende que el jardinero K tiene helicóptero
Es empresario y empleado de la Nación y de Entre Ríos. Ocaña pidió a De Vido que no continúe con la licitación de represas a Lázaro Báez.
El escándalo por el supuesto enriquecimiento de empleados y empresarios estrechamente vinculados a la familia Kirchner tuvo ayer nuevas derivaciones.
Por un lado, se conoció que el exjardinero de los Kirchner Fabián Barreiro –de cuyo patrimonio ya se conocía una lujosa casa y autos de alta gama– es propietario también de un helicóptero. Barreiro es un ex empleado de Parques Nacionales que hoy encabeza varias empresas (como la de un servicio de helicópteros) a la vez que mantiene un empleo en el Orsna (el organismo que controla los aeropuertos) y un cargo como coordinador de un área cultural de la Provincia de Entre Ríos, aunque su domicilio está en El Calafate.
Barreiro es dueño de un Robinson 44 Astro matricula LV-ZHW a través de la firma Cielo Patagónico Sur que integra, desde agosto de 2006, junto a su socio y piloto del helicóptero, Pablo Javier Argiz Vale (Argiz Vale, a su vez, también es empleado de la Agencia Nacional de Aeronavegación Civil).
Por otra parte, en medio del escándalo desatado a partir de la investigación que reveló parte de la ruta del dinero K en relación al contratista de obra pública Lázaro Báez, la diputada nacional por Confianza Pública, Graciela Ocaña, envió una carta al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, para pedirle que “rechace o excluya la participación del consorcio integrado por la firma Austral Construcciones, del empresario Lázaro Báez, del proceso licitatorio para la obra de las represas Néstor Carlos Kirchner-Gobernador Jorge Cepernic”.
“Es una vergüenza que en el mayor emprendimiento de obra pública del país figure la firma de un empresario que está sospechado y acusado de participar en hechos de corrupción contra la Administración Pública Nacional”, enfatizó Ocaña.
En la carta Ocaña le advierte a De Vido que lo hará penalmente responsable si sigue adelante con el proceso.
Por último, de acuerdo a un reporte de operación sospechosa (ROS) recibido en febrero por la Unidad de Información Financiera (UIF) y enviado por el Banco Central, el empresario kirchnerista Lázaro Báez, hoy investigado por presunto lavado de dinero y asociación ilícita, depositó 9,5 millones de dólares en efectivo en la sucursal del Banco Nación de Comodoro Rivadavia. Fue el 16 de diciembre de 2010, poco después de la muerte de Néstor Kirchner.
Según publicó ayer La Nación, Báez llegó al banco con ese monto y tomó varias decisiones. Dos millones los cambió a pesos y los depositó en una cuenta de Austral Construcciones, una de sus principales sociedades y la que en 2008 le compró a Néstor y Cristina Kirchner su chalet de Río Gallegos.

