Abal Medina, el interlocutor sorpresa
Algunas puertas de la Casa Rosada se han comenzado a abrir para José Manuel de la Sota. Julián Cañas.
Algunas puertas de la Casa Rosada se han comenzado a abrir para José Manuel de la Sota. Pero llama la atención que uno de los despachos que comenzó a transitar el gobernador sea el del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, un cristinista puro, quien no disimula sus diferencias con los dirigentes del peronismo histórico, como el mandatario cordobés. Abal Medina es uno de los ministros con llegada directa a la presidenta Cristina Fernández. En los pasillos del poder K, aseguran que el jefe de Gabinete ensancha su influencia, en detrimento del ministro del Interior, Florencio Randazzo, cuyas acciones cayeron en picada en los últimos tiempos. La relación con los gobernadores es una de las tareas del titular de la cartera política, que hoy está en manos del ascendente jefe de Gabinete. Pragmático, Abal Medina se respalda en el incansable operador político Juan Carlos Mazzón, otro de los que había perdido peso en el oficialismo desde la muerte de Néstor Kirchner. "El Chueco" –como todos conocen a Mazzón– tiene la agenda más completa y envidiada en el peronismo. En su afán de ganar consenso dentro del oficialismo, Abal Medina está dando juego al mendocino. Esto les garantiza a los gobernadores peronistas –entre ellos, a De la Sota– una vía de comunicación que hasta hace poco no tenían en el hermético espacio del cristinismo.Claro que nada es fácil para De la Sota. Para conseguir que alguien escuchara sus reclamos por los 1.900 millones de pesos que dice le debe la Nación, debió sobreactuar con ampulosos gestos de acercamiento: asistir a actos oficiales en la Casa Rosada; cuestionar a Mauricio Macri en la polémica por los subtes; agregar a sus discursos el tema de los derechos humanos; apoyar una muestra fotográfica sobre la vida de Kirchner, en el Paseo del Buen Pastor, además de ordenar a sus dos diputados nacionales votar a favor de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. De la Sota se muestra optimista sobre la relación con la Nación. Por ahora, son sólo gestos. El jefe del Gabinete provincial, Oscar González, tiene agendada una reunión con el titular de la Anses, Diego Bossio, para seguir las negociaciones por la deuda y un nuevo convenio por el déficit de la Caja de Jubilaciones. De la Sota aspira a que la Anses le envíe este año 1.300 millones de pesos, algo así como el 75 por ciento del déficit que tendrá la Caja en 2012. Una cifra abultada, que los K intentarán que sea menor. Por ahora, plata no hay, pero al menos De la Sota encontró en Abal Medina un sorpresivo interlocutor para conseguir un contacto en la Casa Rosada.

