A la búsqueda de los votos más difíciles
Hasta ahora, los principales candidatos hicieron campaña más para no perder que para ganar. Parece ser éste el momento de arriesgar. La apelación a respaldos nacionales suena como señal de que no queda mucho para ofrecer. Roberto Battaglino.
Se viene la semana en la que la campaña debería cambiar. Se viene, seguramente, la semana más compleja. Son siete días en los que hay que quemar cartuchos para intentar conseguir las adhesiones más difíciles, las de aquellos ciudadanos que no decidieron todavía a quién votar, en especial las de aquellos que pueden decidirse instantes antes de tomar la boleta única entre sus manos. Y, se entiende, que son los huesos más duros de roer. Hasta ahora, el esfuerzo de los candidatos y sus comandos se centró en asegurar el caudal de votos propios, esos que no tienen casi dudas desde antes de empezar los procesos preelectorales. Después vino la parte de recoger los que tienen un grado de afinidad. Y este último tramo es para convencer a los supuestamente más difíciles de convencer.Hasta ahora, las tres principales campañas han estado más enfocadas en no perder que en ganar. José Manuel de la Sota, Luis Juez y Oscar Aguad han medido cada uno de sus pasos con mucho detalle y cuidado, como esos equipos que deciden cuidar primero el arco para que no le hagan goles antes de intentar buscar el del rival para hacerlos.Por ende, se entiende que se abre un período donde deberán correr riesgos y tener un poco de audacia. ¿Será el momento de arriesgar?Por ahora, al menos para algunos, no queda otra que salir a buscar el partido. Por eso, es probable que la campaña cordobesa cambie de tono. Por el momento, no ha habido grandes ejes temáticos, han primado las cuestiones estéticas y los eslóganes antes que la instalación de discusión sobre cuestiones concretas. Algo sobre cuestiones educativas, pero como anuncios de medidas aisladas, y no mucho más. Del resto, poco y nada.El otro elemento de la campaña que viene es complejo porque los candidatos deben apuntar tanto a convencer que los voten por sus virtudes como a captar las voluntades de aquellos a quienes más que interesarles que haya un determinado ganador, lo que pretenden claramente es que un postulante concreto no gane.Por eso, se habla tanto en estas horas del denominado "voto útil". Esa "utilidad" del voto alude a la posibilidad que un determinado candidato sea capaz de impedir el triunfo de otro.Mientras, todos dicen que llegan muy confiados en la recta final. Pero ya parece no haber mucho para buscar en Córdoba, y empiezan a tallar en las campañas de De la Sota, Juez y Aguad respaldos foráneos. Dirigentes nacionales o de provincias vecinas vienen siendo "invitados" a pronunciarse por los propios comandos de campaña. De hecho, esos comandos han sido muy insistentes en difundir cada visita o pronunciamiento de dirigentes fuera de la provincia. Clara señal de que en la olla cordobesa no hay mucho más para raspar.Es también una señal de que en tiempos de jugarse todo, tal vez no haya demasiado para jugar.

