A 18 años de la trágica explosión, Río Tercero aún espera justicia
Las protestas y las manifestaciones ya no son tan masivas. Ayer se celebró una misa para recordar el día que enlutó a la ciudad.
A 18 años de aquel 3 de noviembre en que las explosiones de Fábrica Militar enlutaron a una población con la muerte de siete vecinos, ayer se realizó una misa en la ciudad que aún espera por “verdad y justicia”.
Con el paso del tiempo, las marchas ya no se realizan. Apenas un puñado de vecinos acompañó en la misa –que se celebró a metros del predio fabril–, en la que estuvieron presentes algunos de los familiares de los siete fallecidos.
Por caso, Miguel Torres, padre de una adolescente muerta cuando la atravesó una esquirla de proyectil, confía en estar más cerca de “la justicia”. En consonancia, el intendente Alberto Martino opinó que si se conocen los responsables de la tragedia “se podrá cerrar una historia, aunque siga abierta una herida”.
Juan Barrera perdió una pierna y siente un “dolor profundo” por no poder conseguir una prótesis por “cuestiones burocráticas de organismos oficiales”. Con el tiempo, dice, “se acumula más bronca”. Hoy tiene 59 años, aquella mañana en que perdió su pierna tenía apenas 41: “Me arruinaron la vida”, dice.
No pocos vecinos dicen sentir que hay impunidad. Es que aún se desconoce quiénes de manera intencional volaron el predio y dejaron muertos, un centenar de heridos y cuantiosos daños materiales.
Uno de los abogados querellantes, Aukha Barbero, también estuvo en la misa. Hace apenas unos días, el letrado, al igual que los fiscales Carlos Trotta, Carlos Gonella y Guillermo Lega, pidieron que se agilice el proceso respecto al expresidente Carlos Menem, también procesado en esta causa. Se intenta que se avance hacia la posibilidad de que Menem sea juzgado en el juicio que aún no tiene fecha de inicio y no en otro posterior.
En la causa están imputados por estrago doloso agravado, los militares retirados Carlos Franke, Jorge Cornejo Torino, Edberto González de la Vega y Marcelo Gatto y el ex subinterventor de Fabricaciones Militares, Norberto Emanuel.
La principal hipótesis es que las explosiones habrían sido provocadas para ocultar el faltante de armas que de manera ilegal se vendieron entre 1991 y 1995 a Croacia y Ecuador. En ese caso, Menem recibió condena junto a varios acusados.
A la vez, unos 15 mil riotercerenses esperan por un proyecto de ley anunciado por Cristina Fernández en Río Tercero años atrás, que preveía dar respuestas a las demandas judiciales por daño moral.
Ese proyecto sigue esperando, al igual que la esperanza de justicia sobre lo ocurrido aquella mañana en que fallecieron Aldo Aguirre (25), Hoder Dalmasso (55), Laura Muñoz (27), Elena Quiroga (52), Leonardo Solleveld (32), Romina Torres (15) y José Varela (50).

