5.000 contratados, herencia de Schiaretti
El gobernador decidió que la posible efectivización la resuelva su sucesor. Arguye que no tiene tiempo para nuevos concursos.
El gobernador Juan Schiaretti ya tomó la decisión política: su reemplazante, a partir del próximo 10 de diciembre, deberá decidir la suerte de los más de cinco mil contratados que hoy tiene la administración pública provincial. Los gremios estatales resisten esta resolución, pero reconocen que no podrán hacer mucho para revertir esta medida. El próximo martes, el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) realizará una marcha de antorchas que terminará en la Catedral, en reclamo de una solución para los "empleados precarizados", que según el Gobierno provincial no vendrá de esta administración.El secretario General de la Gobernación, Ricardo Sosa, fue el encargado de comunicarles a los gremios la decisión del gobernador. "No tenemos tiempo para convocar a nuevos concursos. Además, no queremos condicionar al próximo Gobierno, por lo tanto, será el gobernador que venga quien decida por los contratados. Esto no significa que pierdan su trabajo. Porque no se trata de ñoquis. Todos cumplen una tarea específica y por lo tanto seguramente serán confirmados por la próxima administración", trató de transmitir una posición tranquilizadora el funcionario.José Pihen, titular del SEP, cuestionó esta decisión desde un primer momento y le puso un condimento político a la decisión del mandatario provincial. "Los contratados ingresaron en su gran mayoría en esta gestión. Con esta decisión de no resolver su situación, los presionan para que trabajen en las próximas elecciones para que el gobierno no pierda. Es una presión injusta para los compañeros", afirmó Pihen, quien también milita en el Partido Justicialista y hasta podría integrar alguna de las listas del oficialismo.Más allá de sus críticas y la decisión de seguir impulsando el reclamo para que se resuelva la situación, Pihen admite que no pueden hacer mucho por revertir la decisión del gobernador. "Insistiremos para que el Gobierno convoque concursos, para llevarles tranquilidad a los contratados. No estamos pidiendo que los efectivicen, porque eso está prohibido por ley. Sí pedimos que se llame a concurso. Es una falacia que no hay tiempo, sólo se trata de una decisión política", afirmó el titular del SEP.Por su parte, Domingo Ovando, titular de Unión Personal Superior (UPS), también pide que se respete a los contratados. "El Gobierno es quien toma la decisión de contratarlos y debe resolver su situación. Nuestro gremio gestionará para que nadie se quede sin su trabajo. Después hay decisiones políticas de los funcionarios". Más de lo que se dice. No hay coincidencia sobre la cantidad de contratados que hoy tiene la Provincia. Desde el Gobierno afirman que son poco más de tres mil. Los gremios estiman en más de cuatro mil. Sin embargo, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el gremio que más enfrentado está con el Gobierno pero que menos empleados públicos aglutina, aseguran que son 5.500. Desde el SEP dicen que hay 1.800 contratados dentro de su estructura. Pero Pihen advierte que hay situaciones más irregulares que la de los contratados. Están los becarios, que serían más de 200; los monotributistas (más de dos mil) y los planes de empleo, que serían también más de dos mil.Anotándolo como un éxito en la negociación, en el SEP enumeran que en la última negociación salarial que se cerró hace pocos días se logró pasar a la categoría de contratados a 650 mujeres que cumplían tareas de cocineras en el Paicor.Entre contratados, monotributistas, becarios y agentes con planes de empleo, serían no menos de siete mil empleados públicos en situación de "precariedad laboral", como la califican los gremios.Esta situación será una herencia para el próximo gobernador. De todas maneras, los gremios estatales no pierden la esperanza y piensan poder conseguir alguna respuesta, después de las elecciones provinciales.La estrategia de los gremios será presionar al Gobierno provincial después de los comicios para conseguir una solución para los "precarizados", antes de que Schiaretti termine su mandato.Como lo admiten los propios sindicalistas, el resultado de las urnas incidirá en esta cuestión. Si el peronismo sigue en el poder, será más fácil buscar una salida.

