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¿Qué es un niño?

¿Qué es un niño? –preguntó repentinamente el forastero, interrumpiendo a una pareja de caminantes. Sorprendidos, uno intentó responder.

31 de enero de 2016 a las 12:01 a. m.
Enrique Orschanski | Médico
¿Qué es un niño?

¿ Qué es un niño? –preguntó repentinamente el forastero, interrumpiendo a una pareja de caminantes. Sorprendidos, uno intentó responder. –... Un niño... es alguien de poca edad...–¡Sí! –afirmó el otro–. Los chicos son... chicos. Tienen pocos años...El visitante escuchó detenidamente y escribió cada palabra en su libreta. Agradeció con cortesía y siguió su camino.El hombre había llegado ese día; era investigador, recorría el pueblo y su tarea no era otra que reunir información para poder definir qué era un niño.Había sido enviado por una comisión de la Comarca sin Niños, lugar donde se comentaba sobre esos seres, considerando la posibilidad de incorporar alguno. Por ello, era indispensable compilar datos.Enseguida, el investigador se encontró con una anciana que volvía del mercado.–¿Un niño, pregunta usted? ¡Lo más grande del mundo! Mire las fotos de mis nietos.–Espere, ¿son chicos o son grandes?, preguntó –Y además de estos... nietos, como usted les llama, ¿hay otros?–¡Por supuesto! Mire, allí hay muchos saliendo del colegio. Hable con el maestro.El investigador cruzó la calle, libreta en mano.–Son estos –dijo sonriendo el docente y señalando el grupo de alumnos–. Vienen a aprender.–Aprendientes... eso ayuda. Pero si no aprenden, ¿no son niños?–No, no es así. Son... alumnos; que aprenden para llegar a ser alguien.–¿Ahora no son alguien? –preguntó confundido el investigador. El diálogo se tornaba tan insólito que el maestro prefirió excusarse. El investigador siguió la búsqueda. Durante todo un mes reunió numerosos testimonios. Los vecinos, inquietos al principio por su presencia, descartaron peligro para la comunidad. Al final, había llenado tres libretas de anotaciones. Por fin, una tarde, decidió regresar a la Comarca sin Niños. El informe a la Comisión insumió varios días. Las respuestas eran variadas y extensas."Menores de 18 años" era una definición repetida entre especialistas infantiles, aunque ninguno podía explicar por qué tantos mayores de 18 seguían con conductas de niño, caprichos infantiles, y sin asumir responsabilidad ni alcanzar pizca de madurez.Los abogados alegaban unos "derechos del niño'", pero sin aclarar la situación de muchos menores de 18 años que trabajaban ilegalmente, cuidaban hermanos, no iban a la escuela, esperaban por su identidad o mendigaban por los bares ofreciendo linternas chinas.El investigador había entrevistado también a pediatras, para quienes fue sencillo identificar a los niños pero no definirlos. En cambio, abundaron en explicaciones sobre las características propias y minuciosas de neonatos, lactantes, preescolares, escolares y adolescentes. El investigador no pudo con tanto dato.Los heladeros declararon que los niños eran los mejores clientes. Los peluqueros, muy movedizos. Los fabricantes de videojuegos los definieron adictos. Las maestras jardineras no opinaron, de tan emocionadas. Y las autoridades locales reiteraron en cada entrevista que los niños eran "el futuro de la patria". Una psicóloga seria y de anteojos redondos definió la niñez como "el período entre el nacimiento y la autonomía personal". No obstante aclaró estar ante una epidemia de adultos sin autonomía, aniñados y dependientes. El investigador destacó la dificultad para comprender y resumir esos argumentos. La Comisión de la Comarca sin Niños quedó desconcertada ante tanta diversidad.El investigador, advertido de la confusión, pidió la palabra. –Es imposible definirlos –comenzó–. La mayoría de los niños son seres simpáticos, que cambian todo el tiempo y que provocan fuertes sentimientos en las personas que los rodean. Como esta investigación ha pretendido saber qué son para incorporarlos a la Comarca, no puedo dejar de comentarles lo que me dijo un niño, poco antes de volver.Explicó que ellos necesitan pocas cosas para su vida. Apenas tres: que alguien (en lo posible un adulto) los cuide; tiempo para jugar y para aprender; y confiar en que algunas cosas son para siempre.Les dejo ese testimonio final. Ustedes deciden.