Otro paso contra los privilegios
Lo realizado por Diputados en cuanto a la ley de glaciares es encomiable. Pero todavía falta mucho por proteger los recursos naturales estratégicos. Romina Picolotti.
Decía Plutarco: "El privilegio, por definición, defiende y protege al privilegio".
Y sin lugar a dudas esto ocurrió cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decidió en 2008 vetar la ley de protección de glaciares. Sin embargo, miles de ciudadanos argentinos comprometidos con la construcción de un país más justo, con un país sin "clases privilegiadas", no abandonaron la lucha. Cientos de miles de ciudadanos firmamos la petición para que la ley fuera tratada nuevamente. Periodistas, científicos, activistas, médicos, abogados, campesinos, indígenas, se movilizaron para proteger nuestros glaciares de las empresas extranjeras que los destruyen para extraer el oro que yace en su base.
Nuestro país dio el miércoles último un paso hacia adelante para desmantelar el sistema de privilegios que goza el sector de la minería de oro a gran escala. La Cámara de Diputados de la Nación votó a favor de la ley de protección de los glaciares. Por supuesto que fue una votación reñida y que los que defienden a capa y espada esos privilegios decidieron no bajar al recinto, entre ellos la totalidad de los diputados oficialistas y los privilegiados macristas. Es curioso cómo oficialistas y macristas, tan distanciados públicamente en sus discursos políticos, coinciden en defender los privilegios de unos pocos a expensas de todos.
Voladura de glaciares. La televisión mostró imágenes que confirman que la destrucción de nuestros glaciares mediante voladuras es un hecho, que está pasando ahora y que el daño es irreversible, por lo que afectará no sólo a las generaciones presentes, sino también a las futuras.
Las imágenes son de la explotación minera Amos-Andrés (oro, y también cobre y molibdeno), que se encuentra en San Juan y cuyos dueños son el Gobierno de Santa Cruz y una compañía minera sudafricana (AngloGold Ashanti). Esta también está asociada a una sociedad del Estado de la provincia de Santa Cruz (Fomicruz SE) para explotar Cerro La Vanguardia en esa provincia patagónica, de donde se extrae una de las producciones de oro de mayor pureza.
Los privilegios del sector son varios: eximición de impuestos, descontrol ambiental, venias para exportar la totalidad de la producción y exportar capitales a piacere , en fin, construcciones legales de "zonas liberadas".
Entre esos privilegios, está por supuesto el de volar con dinamita nuestros reservorios hídricos, nuestros glaciares.
Lo realizado por los diputados el miércoles último es encomiable. Aún resta la aprobación por parte de la Cámara de Senadores y, por supuesto, contar en algún momento con una política seria de protección de nuestros recursos naturales estratégicos. Todavía queda mucho trabajo por hacer, pero ya dimos otro paso en la construcción de un país sin privilegios.

