Números, peleas y un paraguas perdido
Macri y Mestre no tienen la mejor de las relaciones. Pero se necesitan. Por eso, el candidato presidencial desembarcará en Córdoba el miércoles para encabezar un acto de la UCR. Eso es un golpe duro para Juez, que no esperaba esta jugada. La gran mayoría de las encuestas le dan una módica ventaja a Mestre, que se ubica en torno al cinco por ciento. El peronismo rechaza este vaticinio y asegura que no hay nada cerrado.
La relación del candidato presidencial Mauricio Macri con el intendente de Córdoba que va por su reelección, Ramón Mestre, nunca fue fácil. Sin embargo, los objetivos personales de cada uno de los dos dirigentes los hace converger en un punto común para canjearse respaldos.
Macri necesita de Mestre y Mestre necesita de Macri.
Lo concreto es que el jefe de Gobierno porteño participa de lleno en la cuantiosa campaña propagandística y publicitaria del mestrismo y desembarcará el próximo miércoles para acompañar al jefe municipal en un acto con unos cuatro mil fiscales y militantes. "Apoyamos a Mestre porque así lo concebimos cuando hicimos el acuerdo. Y también hay que destacar un punto muy importante: el candidato a vice de esa fórmula es un amigo de Mauricio y hombre del PRO, Felipe Lábaque", explicó una persona del entorno de Macri. Los macristas diseñaron un plan para abordar un tema complejo: la relación con uno de los rivales de Mestre por la intendencia de Córdoba, Luis Juez, quien se sumó de manera entusiasta al PRO cuando la alianza Juntos por Córdoba comenzó a pergeñarse. "Mauricio le explicó a Juez que apoyaría a Mestre, entre otras cosas porque es una forma de respaldar a Lábaque", aclaró la fuente del PRO, al cortar cualquier especulación sobre la posición que tomó el jefe de Gobierno porteño.El tradicional dirigente del club Atenas asumió un alto perfil casi sin quererlo en este rosario de explicaciones que se brindan para decir que Macri le seguirá levantando la mano a Mestre. En los últimos días, Macri tiene una actuación destacada en los cuantiosos avisos mestristas y reforzará su participación con un desembarco en la capital provincial el próximo miércoles. Los radicales esperan reunir a fiscales y militantes partidarios, lo que se traduciría en una expectativa en torno de cuatro mil personas. Será ese un cierre anticipado de campaña, sin dudas. De todos modos, el jueves la clausura oficial de la actividad proselitista la harán con un acto en el Comedor Universitario, en el que la figura principal será el neurólogo Facundo Manes. El candidato presidencial también promete venir a Córdoba para celebrar si el radical gana los comicios. Esto, más que un respaldo a la fórmula de la capital provincial, es un acto de campaña cuyo mayor beneficiario es Macri.Sacarse la foto sonriendo es profundizar el enfrentamiento que el líder del PRO mantiene con el kirchnerismo, y en especial con su candidato presidencial Daniel Scioli. La gran desilusión El aval explícito a la fórmula encabezada por el radical desilusionó al juecismo, que trata de remontar una cuesta cada vez más empinada. Juez es posiblemente uno de los candidatos que más arriesga en esta elección, porque con apenas algo más de 50 años, si no gana, su futuro político entrará en una oscura nube, de la cual vaya a saber uno cómo saldría en caso de un resultado negativo. Las encuestas que encargó el PRO en la ciudad de Córdoba le dan ventaja a Mestre, según aseguran en la sede del Gobierno porteño. "No es un triunfo cómodo, pero la victoria no dejará ninguna duda", amplían. En realidad, ese sondeo y otros que manejan los intendentes de la UCR indican que el radical ganaría por unos cinco o seis puntos. Juez y su compañera de fórmula, Olga Riutort, tratan de hacerse fuertes donde mejor se mueven: hablando con los vecinos en los barrios más postergados de la ciudad, sumidos prácticamente en el olvido por el sistema. Ese vaticinio es rechazado categóricamente por el peronismo. El postulante de Unión por Córdoba, Esteban Dómina, está convencido de que "mayoritariamente, la gente no definió su voto y hoy nadie tiene ventajas claras".El entusiasmo de Dómina se asienta en la participación activa del gobernador José Manuel de la Sota y del electo, Juan Schiaretti, quien la semana pasada regresó de sus vacaciones en Europa. De todas maneras, el cabeza de fórmula de Unión por Córdoba corre de atrás y recién hace unos días lanzó su campaña en los medios, con un presupuesto que no tiene nada de austero.En el delasotismo lo admiten, pero están confiados en una rápida recuperación debido a la presencia activa del gobernador y el electo. Se advierte, también, que la participación de De la Sota tiene una doble intención: elevar a Dómina hasta donde pueda y tirar a Juez al fondo de la tabla de posiciones. Burbuja Quien al parecer profundiza su caída es el candidato antisistema Tomás Méndez, cuya imagen e intención de voto fueron dañadas por un aviso del kirchnerista Daniel Giacomino. Al promocionarse, el exintendente puso al aire una grabación en la que Méndez parece tener una actitud servil con De la Sota, a quien antes le había disparado munición gruesa."La burbuja llamada Tomasito estalló", comentaban el viernes pasado con sorna e ironía en el búnker de Dómina.Descolocado, este volvió a irrumpir en la escena mediática con durísimas criticas a De la Sota y Mestre.El enfrentamiento entre Giacomino y Méndez obedece a una furiosa interna kirchnerista que se disputa sin piedad.El exconductor televisivo y ahora radial sería solventado por una cooperativa K que tendría al empresario Euclides Bugliotti como uno de los principales mecenas.Precisamente, en esa violenta interna del oficialismo nacional, Bugliotti sufrió un cross al hígado que lo hizo tambalear: camaristas nombrados recientemente por el kirchnerismo apartaron de la causa CBI al juez Ricardo Bustos Fierro. Un observador de lo que pasa en el Palacio del Parque Sarmiento fue elocuente al graficar la situación: "Bugliotti tiene que preocuparse. Con la salida de Bustos Fierro, perdió el paraguas y está lloviznando". La causa CBI quedará en manos de Hugo Vaca Narvaja, un kirchnerista confeso que fue nombrado juez por obra y gracia de la Casa Rosada.Ahora, este tramo del laberinto se torna complejo, cada vez más complejo.

