Temas del día:

Mundial de fútbol, agujero negro

Así como los inconmensurables agujeros negros del Universo, el Campeonato Mundial de fútbol tiene ese poder absorbente de consumir toda la energía del planeta cada cuatro años.Ricardo Trotti.

19 de junio de 2010 a las 12:01 a. m.
Ricardo Trotti (Periodista, [email protected])
Mundial de fútbol, agujero negro

Así como los inconmensurables agujeros negros del Universo, el Campeonato Mundial de fútbol tiene ese poder absorbente de consumir toda la energía del planeta cada cuatro años, tragando todas las impurezas propias y ajenas a ese deporte.

Todo es nada y nada tiene sentido, desde la recuperación de Tiger Woods hasta el forzado retorno de los barrabravas argentinos. O todo es relativo, así sea la inseguridad y el irresuelto apartheid en Sudáfrica, el subibaja del euro, la marea negra en el Golfo de México o las sanciones de la ONU contra Irán.

Sólo el Mundial importa. Es que es más que 32 naciones y 30 días. Con el puntapié inicial, se inició la culminación de un vía crucis que por tres años tuvo en vilo a 208 países nucleados en la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa).

El purgatorio de Diego. Diego Maradona, recuperado de adicciones e infartos, busca dar la vuelta desnudo a un obelisco, imitando a Franz Beckenbauer y Mario Zagallo, los únicos con doble corona mundialista como técnicos y jugadores. Aunque Maradona tiene la posibilidad de la doble hazaña, no podrá ser imitado por siglos. Es el único con prontuario triple ante la Fifa. Fue sancionado y suspendido como jugador por consumir cocaína en Italia, como mundialista por doparse con efedrina en el Mundial de 1994 y como técnico por insultar a los periodistas. Hay dudas sobre si este Mundial será el cielo o su infierno; más seguro, su purgatorio.

En Europa, de escándalos también saben. En Italia, el Inter puso en peligro su último título, así como hace cuatro años fueron sancionados Juventus, Fiorentina, Milán y Lazio por dedicarse a arreglar árbitros y partidos. Acusación similar que el titular de la Federación Inglesa de Fútbol hizo en contra de España y Rusia para este Mundial; el tema generó razias policiales en Alemania, Suiza, Austria y Turquía por arreglos entre mafias y apuestas ilegales.

Las manchas también alcanzan a los jugadores. Algunos están salpicados por escándalos sexuales, como los franceses Karim Benzema y Franck Ribéry, mientras que el técnico de los ingleses, Fabio Capello, casi el Benedicto XVI del fútbol, tuvo que despojar de la capitanía de su equipo a John Terry por involucrarse con la ex novia de su compañero de equipo Wayne Bridge, quien prefirió renunciar antes que viajar a Sudáfrica.

Borrón y cuenta nueva. De que el "fútbol da revancha", saben mucho los brasileños. Bastó el fatídico "maracanazo" de los uruguayos en 1950 para que Brasil despegara como potencia e hilvanara sus cinco coronas y sea el eterno favorito.

Tras las primeras dos semanas y los primeros 16 seleccionados eliminados, se producirá el big bang de efectos predecibles. Varios técnicos saldrán expulsados hacia otras galaxias y a años luz de volver a dirigir, los jugadores quedarán exhaustos o insultados y los fanáticos, los más importantes, quedaremos con una sensación de vacío insuperable, desorientados, con cábalas que no funcionaron e imaginando suertes más favorables.

Mejor que todo sea rápido. Al final, como sólo un país se llevará la gloria, al resto nos quedará el consuelo de aferrarnos a cualquier cosa -al mejor gol, al goleador, al…- con tal de salir indemnes de este doloroso y destructivo agujero negro que, por ahora, todo lo consume.