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La imputabilidad penal en EE.UU.

En Estados Unidos, como en otras partes del mundo, el aumento de la criminalidad juvenil derivó en las mismas presiones para bajar la edad de imputabilidad penal que vemos entre nosotros. Emilio J. Cárdenas.

11 de marzo de 2011 a las 12:01 a. m.
Emilio J. Cárdenas.
La imputabilidad penal en EE.UU.

En Estados Unidos, como en otras partes del mundo, el aumento de la criminalidad juvenil –generado al parecer por una mezcla de frustraciones y la explosión de las comunicaciones– derivó en las mismas presiones para bajar la edad de imputabilidad penal que vemos entre nosotros, en momentos en que la seguridad personal es la preocupación central de los argentinos. Esto es así para poder encarcelar a los jóvenes delincuentes y evitar que, sueltos, generen una cadena de reincidencias criminales, asolando a la sociedad toda. La experiencia acumulada en el país del Norte es aleccionadora. Hoy, Nueva York y Carolina del Norte son estados (provincias, en la Argentina) en los que la imputabilidad penal comienza a los 16 años. Todos los demás han regresado, paso a paso, a los 17 ó 18 años como edad mínima de imputabilidad. El último cambio ha sido el de Connecticut, en una reforma progresiva ocurrida el año pasado, con la que abandonará la imputabilidad de quienes han cumplido 17 años durante el año próximo, adoptando, desde entonces, el criterio legal a partir de los 18 años. El caso de Nueva York. En una nota reciente sobre esta cuestión, desde las columnas de The New York Times , Mosi Secret dice que no es imposible que antes de fin de año Nueva York sea el único Estado con imputabilidad penal antes de los 18 años, puesto que en todos los demás estados hay proyectos de ley que proponen regresar la imputabilidad penal a los 18 años. El caso de Nueva York es bien particular. En 1978, un adolescente de 15 años asesinó a sangre fría a dos adultos en el subterráneo de la ciudad. La pena que le cupo fue de cinco años, lo que generó una dura reacción popular. Hoy, en Nueva York se es responsable por los asesinatos desde los 13 años, desde los 14 por algunos otros crímenes y la edad general de imputabilidad penal es a partir de los 16 años.La razón de la tendencia antes mencionada es que los estudios demuestran que los adolescentes de mayor edad son más aptos para comprender y poder beneficiarse efectivamente de los tratamientos de reeducación que los más jóvenes. Esto es, de alguna manera, lo que parece sugerir también la reciente decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos en el caso "Roper versus Simmons", cuando prohibió aplicar la pena capital a menores de 18 años, argumentando que hasta esa edad existe "falta de madurez, mayor susceptibilidad a la presión de sus pares y un carácter aún no desarrollado". Un factor que por desgracia contribuye a la corriente antes apuntada es el mayor costo de los sistemas judiciales, correccionales y penales que tienen que ver con los menores. Cuando las finanzas aprietan, este factor pesa. Hoy, en los hechos, hay 37 estados norteamericanos en los que la imputabilidad penal comienza a los 18 años; 11 en los que ocurre a los 17 y tan sólo dos –Nueva York y Carolina del Norte– en los que a los 16 años ya se es imputable penalmente. Pero cuidado: casi todos los estados norteamericanos retuvieron para sus sistemas judiciales la posibilidad de juzgar como si fueran adultos a los menores que –siendo "especiales"– demostraran ser particularmente violentos o desalmados, y algunos de ellos hasta sin límite alguno en materia de edad.Los arrestos de menores de 18 años están cayendo en los Estados Unidos. Eran unos 2,9 millones de adolescentes por año en la década de 1970. Ahora están escasamente por encima de los dos millones.

*Ex embajador argentino ante la ONU.