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La distancia entre acierto y error

Un próximo fallo de la Corte Suprema de Justicia dispondrá actualizar los haberes de un jubilado desde 2006 a 2009. Carlos Sacchetto.

29 de agosto de 2010 a las 12:01 a. m.
La distancia entre acierto y error

Por su propia idiosincrasia, Néstor Kirchner no admitirá jamás que su empecinamiento y sus errores estratégicos están afectando la base misma de lo que hace siete años vienen construyendo con su esposa, en términos de poder.

No lo hizo en el conflicto con el campo, en 2008, cuando varios de sus allegados más fieles le aconsejaron firmar un arreglo razonable y evitar así la caída de la buena imagen que había acumulado con algunos reconocidos aciertos en la gestión.

"Los quiero de rodillas", sentenció entonces, refiriéndose a los dirigentes ruralistas.

Tampoco lo asumirá ahora, cuando el objetivo a destruir es el periodismo crítico, ése que no acepta convertirse en un agente de propaganda oficial y al que el mismo Kirchner unifica detrás del Grupo Clarín.

Ya hay mediciones que señalan un marcado retroceso en la popularidad del Gobierno después de la caducidad dispuesta para el servicio de Internet provisto por Fibertel, el embate contra Cablevisión para que no siga ofreciendo televisión por cable en varias ciudades y la denuncia sobre los orígenes de Papel Prensa.

Esta última operación resultó fallida, porque hasta el mediodía del martes el kirchnerismo pensaba intervenir la empresa, con planes de apartar a los accionistas privados y que algún juez enviara a prisión a los directivos de Clarín y La Nación por delitos de lesa humanidad.

Pero la falta de pruebas, la desmentida de algunos protagonistas de la historia al informe oficial, la negativa de muchos empresarios a avalar con su presencia una cuestión que les resulta dudosa y extemporánea y la preocupación que se generó en determinadas embajadas extranjeras acabaron por licuar las expectativas que se habían creado desde las usinas del poder.

Lo que iba a ser un "acto revolucionario", que además animara a la militancia, terminó en una denuncia judicial que llevará mucho tiempo investigar y en un proyecto de ley de incierto destino.

Las prioridades

Una idea extendida es que, por esta obstinación de ver al rival derrotado sobre la lona para dar satisfacción a enconos personales, se pierde de vista la posibilidad de aprovechar la excelente coyuntura económica internacional y emprender con seriedad el camino, no ya del crecimiento, sino del desarrollo del país.

Empresarios y economistas advierten esta obviedad. Pero también los ciudadanos comunes, que son en definitiva los que votarán el año próximo, ya se preguntan qué necesidad hay de pelear todo el tiempo, equivocando las prioridades.

Si la operación Papel Prensa no le salió bien al Gobierno y afectó su imagen, algo peor puede sucederle en los próximos días en otro frente más cercano a la sensibilidad de la gente. Es probable que esta misma semana la Corte Suprema de Justicia dé a conocer un nuevo fallo de actualización de haberes a un jubilado, que naturalmente les abrirá a miles la posibilidad de reclamarle al Estado.

Es una causa similar a la del llamado "caso Badaro", que actualizaba haberes hasta 2006 y que en su momento tanto disgustó al Gobierno.

Ahora será el "caso Rossi", en el que la Corte, en línea con el fallo anterior, decide aplicar la actualización desde 2006 a 2009. Esto representa muchos millones de pesos y sabido es que la Casa Rosada destina gran parte de los dineros de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) para hacer política y no sólo para atender las necesidades de los jubilados.

Pero no termina allí la mala noticia para el Gobierno. El fallo de la Corte Suprema seguramente alentará aún más a la oposición parlamentaria a conseguir la aprobación en el Senado del proyecto de ley del 82 por ciento móvil que ya tiene media sanción de Diputados.

Con semejante aval de la Justicia, el eventual veto presidencial aumenta la posibilidad de una sangría electoral para el oficialismo.

En los pasillos del cuarto piso de Tribunales, donde funciona la Corte, dicen que por estos días es la Presidenta en persona quien hace sonar los teléfonos de los jueces para hacer oír sus enérgicos reclamos.

Otro dato que puede hacer variar el análisis que del mapa político se hace en Olivos y en las cabeceras de los partidos de oposición, proviene de Santa Fe. Si bien hasta ahora ha desalentado toda posibilidad de ser candidato a presidente de la Nación, allegados a Carlos Reutemann aseguran que la última palabra aún no está dicha, que recién se escuchará en marzo y que vendrá con una sorpresa.