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Signos inquietantes

Tras el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner, los argentinos anhelaban un período de diálogo y reconciliación, pero ya hay signos que muestran que ése no es el camino elegido.

06 de noviembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Signos inquietantes

Ya han transcurrido más de 10 días desde la súbita muerte de Néstor Kirchner, y el país comienza retomar lentamente el camino de la normalidad. O si se quiere, su fisonomía habitual, con sus contradicciones, sus conflictos, sus desgarros y esa tendencia a la intemperancia, la descalificación y al agravio de algunos políticos, que no son justificables en ningún caso, pero que resultan más graves y censurables cuando parten de funcionarios públicos. Se creía –y la mayoría de la ciudadanía lo sigue sosteniendo y reclamando– que tras el fallecimiento del ex presidente, se iba a abrir un clima proclive al diálogo, el consenso y la unidad nacional. Lamentablemente, hay signos que indican una dirección contraria, o sea, una vuelta a "más de lo mismo", y con un agravante: que la ausencia de Kirchner puede restarle coherencia, sostén y equilibrio a un Gobierno que lo tenía como su columna principal. Por otra parte, si bien hay indicadores muy favorables sobre la marcha de la economía, también existen luces amarillas a las que es bueno prestarles atención. Un informe de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) señala que la Argentina ocupa un lejano sexto lugar en Latinoamérica en inversiones extranjeras, detrás de Brasil, México, Chile, Colombia y Perú. La inseguridad jurídica y la ausencia de reglas de juego claras y previsibles, como así también las campañas gubernamentales contra empresas o grupos económicos han llevado a que nuestro país sea no confiable para eventuales inversores del exterior, como lo han dicho claramente la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y la Unión Industrial (UIA). Otra noticia, muy distinta a la anterior, también es motivo de inquietud. El jueves pasado debieron ser suspendidos todos los vuelos de cabotaje de Aerolíneas y Austral a raíz de un incidente entre el piloto y el copiloto de unos de los aviones, que se insultaron y se agarraron a puñetazos en el horario de partida. Y la pregunta es la misma: ¿Qué seguridad jurídica hay en la Argentina si, con demasiada frecuencia, ocurren estas cosas? No se trata, solamente, de la desconfianza de los inversores extranjeros, sino también de los ciudadanos, que se sienten cada vez más desprotegidos y a merced de grupos políticos y gremiales.En este contexto, es necesario recordar toda convocatoria a dejar de lado los agravios, las descalificaciones personales y de toda actitud que genere un clima de crispación. Néstor Kirchner tendrá quienes admiren su obra y quienes cuestionen sus decisiones como presidente de la República. Pero el mejor recordatorio a su gestión es tratar de encontrar puntos en común sobre las desavenencias argentinas, que restauren la confianza de los extranjeros y un clima de concordia interna. Esto, en suma, es lo que revivió la sociedad hace más de 10 días.